Policial y judicial | 11:27
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Denuncian al Papa León XIV por un supuesto encubrimiento sobre el rol del Vaticano en la Guerra de Malvinas
Según surge de documentación y antecedentes judiciales consultados, Aldo Sergio Parodi ya había realizado otras presentaciones contra funcionarios e instituciones y existen registros de expedientes en los que figura como denunciante.
Una presentación judicial impulsada por Aldo Sergio Parodi volvió a colocar al Vaticano y a la Guerra de Malvinas en el centro de una controversia judicial. El denunciante acusa al actual jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano, Robert Francis Prevost (Papa León XIV), de un supuesto encubrimiento relacionado con la actuación de la Santa Sede durante el conflicto de 1982 y reclama la desclasificación de documentación de organismos argentinos e internacionales.
La presentación, dirigida al jefe del Ejército Argentino, teniente general Oscar Santiago Zarich, sostiene que existiría una trama política y religiosa destinada a condicionar a la Argentina durante la guerra y a favorecer los intereses británicos. Se trata de afirmaciones formuladas por el denunciante que no implican, por sí mismas, que los hechos denunciados hayan sido judicialmente probados.
Parodi sostiene que el Vaticano habría desempeñado un papel determinante en el desenlace del conflicto y cuestiona particularmente la intervención del entonces Papa Juan Pablo II, quien visitó la Argentina en junio de 1982, pocos días antes de la finalización de la guerra. La presentación intenta vincular aquella visita con una supuesta presión internacional para que la Argentina abandonara el conflicto.
Según surge de documentación y antecedentes judiciales consultados, Parodi ya había realizado otras presentaciones contra funcionarios e instituciones y existen registros de expedientes en los que figura como denunciante. En agosto de 2025, por ejemplo, un juzgado nacional dejó constancia de una denuncia presentada por Parodi contra Javier Milei y Robert Prevost por otro asunto relacionado con la situación de un sacerdote argentino en Gaza.
Malvinas, el Vaticano y una acusación de alto voltaje
En su nuevo planteo, Parodi sostiene que la Santa Sede habría actuado como una suerte de intermediario de la OTAN para presionar a la Argentina durante la Guerra de Malvinas. El denunciante utiliza expresiones extremadamente duras y afirma que el Vaticano habría contribuido a una supuesta “rendición incondicional” frente al Reino Unido.
Uno de los puntos centrales de su presentación es un supuesto pedido argentino de asistencia a la entonces Unión Soviética. De acuerdo con la hipótesis planteada por Parodi, la posibilidad de que Moscú brindara ayuda militar habría generado una reacción dentro de la estructura occidental y, posteriormente, una intervención del Vaticano.
La denuncia reclama que esa hipótesis sea investigada mediante la apertura de documentación que actualmente permanecería reservada. Entre los organismos mencionados aparecen la Cancillería argentina, la CIA, la OTAN y archivos del propio Vaticano.
El pedido de desclasificación no es un detalle menor dentro del escrito. Parodi considera que la documentación histórica permitiría determinar qué comunicaciones existieron entre gobiernos, organismos de inteligencia, estructuras militares y autoridades religiosas durante las semanas decisivas de 1982.
El pedido al Ejército Argentino
En la nota dirigida al jefe del Ejército, Parodi sostiene que las Fuerzas Armadas deberían presentarse como parte interesada en las actuaciones judiciales que menciona. Su argumento es que, de comprobarse la hipótesis que plantea, la institución militar habría sido perjudicada por una maniobra internacional que habría condicionado el desarrollo y el desenlace del conflicto.
El denunciante menciona distintos expedientes judiciales y reclama que los abogados del Ejército analicen la posibilidad de intervenir en esos procesos. También solicita que se avance con la investigación de los documentos secretos vinculados con Malvinas.
La presentación apunta especialmente contra el supuesto rol que habría desempeñado el Vaticano en las negociaciones políticas y diplomáticas de aquel momento. La acusación, sin embargo, deberá atravesar las instancias correspondientes para determinar si existen elementos objetivos que permitan sostenerla.
La discusión aparece además en un momento particularmente sensible: León XIV tiene prevista una visita a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026, dentro de una gira que también contempla Uruguay y Perú.
León XIV, una visita atravesada por denuncias
La llegada del pontífice a la Argentina ya había quedado vinculada con otras presentaciones impulsadas por Parodi. Una de ellas solicita que Prevost sea citado por la Justicia durante su eventual permanencia en el país en relación con una causa vinculada con la desaparición de Emanuela Orlandi.
En el caso específico de Malvinas, el planteo contra León XIV se apoya fundamentalmente en una cuestión de supuesto encubrimiento: Parodi sostiene que el actual pontífice debería responder por información que, según su hipótesis, habría permanecido oculta durante décadas respecto de la actuación de la Santa Sede.
El punto más delicado es que no surge de la presentación una prueba que demuestre que Prevost haya participado personalmente en decisiones vinculadas con la Guerra de Malvinas. El propio planteo parte de una interpretación que busca establecer responsabilidades actuales a partir de acontecimientos ocurridos mucho antes de que Prevost fuera elegido Papa.
Por eso, el eje de una eventual investigación debería estar puesto en documentos y hechos verificables: comunicaciones diplomáticas, archivos militares, registros de inteligencia, correspondencia de la Santa Sede y cualquier otra documentación contemporánea al conflicto que permita confirmar o descartar la hipótesis.
La presentación de Parodi, en definitiva, vuelve a abrir una discusión histórica que permanece cargada de sensibilidad para la sociedad argentina. La pregunta que ahora intenta instalar ante la Justicia es si detrás de las gestiones diplomáticas y religiosas de 1982 existió una coordinación secreta para presionar a la Argentina y favorecer al Reino Unido.
Hasta el momento, esas afirmaciones deben ser consideradas como hipótesis y acusaciones formuladas por el denunciante, no como hechos acreditados judicialmente. La eventual apertura de archivos podría ser determinante para establecer cuánto hay de documentación comprobable y cuánto de interpretación en una denuncia que pretende revisar, más de cuatro décadas después, uno de los episodios más traumáticos de la historia argentina reciente.
La consigna de Parodi, expresada al cierre de su presentación, resume el espíritu de su reclamo: “Viva la Patria. Las Islas Malvinas son y serán por siempre argentinas”.
