Política | 08:29

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El "Operativo Raverta" para ordenar al peronismo marplatense y contener la interna de La Cámpora

El radiopasillo señala que no sería candidata en el 2027, pero evitan hablar de ello para no perder dirigentes K.

En el peronismo de Mar del Plata comenzó a circular una hipótesis que vuelve a colocar a Fernanda Raverta en el centro de la escena rumbo a 2027. El denominado "Operativo Raverta" buscaría instalar nuevamente la posibilidad de que la senadora bonaerense y principal referente local de La Cámpora (LC) sea candidata a intendente, en un intento por bajar la tensión interna y ordenar las distintas terminales del kirchnerismo marplatense.

La versión aparece después de que se filtrara que Raverta no tendría previsto competir por ningún cargo en las próximas elecciones. Ese escenario, lejos de cerrar la discusión, habría abierto una disputa silenciosa por la sucesión y por el liderazgo territorial del espacio. En ese contexto, el nombre del concejal Diego García aparece como uno de los actores que comenzó a disputar mayor protagonismo dentro del armado camporista.

La interna, sin embargo, no se limita a una pelea personal. Lo que está en juego es quién tendrá la lapicera para definir candidaturas, alianzas y estructura política de cara a 2027.

Raverta, García y una interna que busca ser contenida

Fernanda Raverta mantiene el control político de un sector central del peronismo marplatense. Ese predominio quedó expuesto durante la interna del Partido Justicialista (PJ) local de marzo de 2026, cuando la lista Patria Sí, Colonia No, referenciada en Raverta y La Cámpora, se impuso con alrededor del 60 por ciento de los votos y llevó a Daniel Di Bártolo a la presidencia partidaria.

La elección significó además una victoria frente a sectores vinculados al kicillofismo y a dirigentes como Gustavo Pulti y Rodolfo "Manino" Iriart. Con ese antecedente, la conducción de Raverta conserva un peso significativo dentro del dispositivo peronista local.

Pero puertas adentro la discusión empieza a ser otra: qué hacer después de Raverta.

En ese tablero aparece Diego García, concejal marplatense, como uno de los dirigentes que busca ganar espacio. La tensión entre ambos sectores es presentada en ámbitos políticos como una disputa por el futuro del espacio, aunque no existe hasta el momento una confirmación pública de una ruptura formal.

Por eso, la eventual instalación de Raverta como candidata a intendente podría funcionar también como una herramienta de contención. Si la conductora vuelve a ser colocada en el centro de la carrera electoral, el resto de las terminales internas tendría menos margen para acelerar anticipadamente la discusión sucesoria.

Las protegidas y la nueva generación

En paralelo, Raverta mantiene un esquema político propio dentro del Concejo Deliberante y del entramado territorial. Entre las dirigentes que aparecen asociadas a su armado se encuentran Virginia Sívori y Mariana Cuesta, 2 figuras con recorrido dentro del espacio kirchnerista local.

Pero también hay una generación más joven que comienza a pedir pista. Allí aparece Solange Belén Flores, dirigente massista que buscaría incrementar su protagonismo y convertirse en una de las figuras con posibilidades de ocupar espacios en el futuro armado electoral.

La aparición de nuevos nombres agrega una dificultad adicional para Raverta: mientras la conducción necesita mantener cohesionado al espacio, diferentes dirigentes empiezan a medir fuerzas y posicionarse de cara a una elección que todavía está lejos, pero que ya comenzó a ordenar las conversaciones internas.

En ese sentido, la eventual candidatura de Raverta podría tener una doble función. Por un lado, representar una apuesta electoral para recuperar la Municipalidad. Por otro, congelar temporalmente la pelea por la sucesión y evitar que la interna se transforme en una disputa abierta que termine debilitando al espacio.

La pata sindical y el armado con la CGT

Otro capítulo de la estrategia pasa por la relación con el movimiento obrero. En ese esquema aparece Pablo Obeid, concejal de La Cámpora y dirigente con presencia dentro del armado político local.

Según las versiones que circulan en el peronismo marplatense, Obeid tendría entre sus objetivos preservar la pata gremial vinculada a Raverta. Allí aparecen los nombres del sindicalista automotriz Carlos Daniel De los Santos y del referente local de la Confederación General del Trabajo (CGT), Miguel Guglielmotti.

La dimensión sindical no es un dato menor. La CGT regional Mar del Plata continúa funcionando como uno de los principales espacios de articulación del movimiento obrero local y durante 2026 volvió a encabezar movilizaciones junto con gremios, organizaciones sociales y sectores políticos.

El vínculo entre política y sindicatos puede convertirse así en una pieza importante para cualquier armado peronista que pretenda competir por la intendencia. La estructura territorial, la militancia y la capacidad de movilización continúan siendo activos relevantes para una eventual candidatura.

En ese tablero, Raverta intenta sostener simultáneamente el control partidario, su estructura política y sus vínculos sindicales, mientras alrededor suyo comienzan a aparecer dirigentes que pretenden ocupar lugares de mayor relevancia.

2027 ya empezó en el peronismo

Aunque todavía falta un largo camino hasta las elecciones de 2027, el peronismo marplatense ya comenzó a discutir su futuro. La reciente interna del PJ demostró que La Cámpora conserva capacidad de organización y que Raverta continúa siendo una figura determinante dentro del espacio.

El problema aparece ahora en el día después.

Si Raverta efectivamente no tuviera previsto competir, la pregunta inevitable sería quién podría convertirse en el candidato o candidata que represente a su sector. Esa incertidumbre explica, al menos en parte, la circulación del "Operativo Raverta": volver a instalar su nombre como eventual candidata a intendente podría servir para descomprimir la pelea por la sucesión y mantener alineadas a las distintas piezas del dispositivo.

Mientras tanto, Diego García busca consolidar su lugar, Virginia Sívori y Mariana Cuesta continúan formando parte del círculo político asociado a la conductora camporista y Solange Belén Flores aparece como una dirigente joven que pretende ganar terreno.

A su vez, Pablo Obeid tendría la tarea de conservar una conexión con el mundo sindical a través de De los Santos y Guglielmotti.

El peronismo marplatense, entonces, enfrenta una paradoja: mientras públicamente intenta mostrarse unido frente al Gobierno municipal y al avance de La Libertad Avanza (LLA), puertas adentro ya comenzó la batalla por definir quién manejará el futuro del espacio.

Y en esa pelea, el nombre de Fernanda Raverta vuelve a aparecer como la pieza que todos mencionan, incluso cuando todavía no está claro si ella misma pretende volver a jugar la partida por la Intendencia.

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