Opinión | 08:00
Análisis
Por qué un Plan de Gobierno
El Pueblo tiene que participar en la reconstrucción y liberación de nuestra Patria. Al neoliberalismo hay que enfrentarlo con inteligencia y organización.
Por Abel Almeyra
Es imprescindible la concepción y realización de un Plan de Gobierno que, por como son en estos momentos los períodos presidenciales, correspondería ser Trienal. El Plan debe tener ciertas características fundamentales: simple, práctico, popular y auténticamente nacional.
El Pueblo tiene que participar en la reconstrucción y liberación de nuestra Patria. Al neoliberalismo hay que enfrentarlo con inteligencia y organización. Debemos volver a las instituciones intermedias de la comunidad y las organizaciones libres del Pueblo para que sean auxiliares del buen Gobierno. Es el único camino que puede hacer irreversible la victoria del Pueblo.
Tiene que ser un plan de esfuerzos. Para que ello sea posible hay que apostar a una clase dirigente decidida a sacrificarse dando el ejemplo. Debe ser un plan de Liberación de toda atadura de colonialismo. Es indudable que una revolución cultural será dirigir toda la materia gris hacia la satisfacción de las necesidades básicas de los argentinos sin importar el rincón de la Patria en la que se encuentren.
Liberación de los poderosos y de la imposición extranjera que siempre ha beneficiado a las minorías del privilegio. Estamos padeciendo una de las peores crisis de este siglo que tiene, como protagonista esencial, a un gobierno vergonzante. Nuestro Pueblo está sojuzgado, sin una salida a la vista, con una clase dirigente dominada por demoliberalismo partidocrático. La Nación está estancada. Tenemos que reconstruir lo que deliberadamente o por desaprensión se destruyó.
Principalmente el hombre argentino cuyos valores se encuentran comprometidos. Hay que recuperar la mística peronista y volver a tener fe para ser nuevamente una nación con atributos soberanos, justos, libres y nacionales. Reconstruyamos el Estado para realizar las grandes obras y las transformaciones profundas.
Soñemos con una Argentina Potencia que sea el leitmotiv de las nuevas generaciones. Tenemos el alimento, la materia prima y los recursos naturales que un mundo, superpoblado y superindustrializado, necesita. El camino a recorrer ha de comenzar con la Unidad Nacional sin intromisiones de ninguna naturaleza.
Este es el primer interrogante a resolver. El Pueblo tiene que ser artífice de su propio destino sino será instrumento de la ambición de cualquiera.
