Política | Ayer
Reclamo vecinal
Tractores al Municipio por convenios paralizados y tensión política en aumento
Sociedades de fomento protestarán este viernes a las 9 en Luro e Yrigoyen por la falta de firma de acuerdos. En paralelo, aparecen maniobras políticas que apuntan a la Secretaría y salpican a funcionarios del Ejecutivo local.
Las asociaciones vecinales de Mar del Plata se movilizarán este viernes desde las 9 hacia el Municipio, con una protesta que incluirá tractores en la zona de Luro e Hipólito Yrigoyen, en reclamo por la falta de firma de los convenios de contratación. La situación escaló en las últimas horas y no se descarta que las entidades decidan devolver todo lo acordado ante la paralización administrativa.
El conflicto tiene como eje la demora en la firma del denominado “convenio madre”, que sigue sin avanzar dentro de la estructura municipal. Según plantean desde el sector, la documentación continúa frenada y eso impide sostener el funcionamiento habitual de las asociaciones, generando malestar y un fuerte reclamo hacia el Ejecutivo.
En ese escenario, el foco también se traslada hacia el área de Participación Ciudadana, donde comienzan a cruzarse versiones sobre movimientos internos. En los pasillos municipales, aparece el nombre de Marcelo Sosa, vinculado a Asuntos de la Comunidad, como una pieza clave dentro de una posible reconfiguración política.
Las tensiones no terminan ahí. Dirigentes y fuentes del ámbito local advierten que detrás del conflicto también se estarían desplegando operaciones políticas para disputar el control de la Secretaría, con menciones que alcanzan a sectores alineados con Emiliano Giri y el intendente interino Agustín Neme. En ese marco, las miradas apuntan hacia Juan Ignacio Tonto, señalado como uno de los funcionarios en la línea de mando del área.
La combinación entre un reclamo concreto por la falta de convenios y una interna en desarrollo dentro del Municipio configura un escenario de alta tensión. La protesta de este viernes podría convertirse en un punto de inflexión, no solo por el conflicto con las asociaciones vecinales, sino también por el impacto político que genera en la estructura de gobierno local.
