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Revisión oficial
Tras auditar Mar Chiquita, el organismo provincial alertó por incumplimientos y posibles sanciones a funcionarios
Las irregularidades en obras públicas y documentación podrían derivar en responsabilidades administrativas.
Mar Chiquita quedó expuesta como uno de los distritos más golpeados por el freno de la obra pública, con un esquema que combina el ajuste nacional de Javier Milei y la falta de respuesta provincial de Axel Kicillof. El Tribunal de Cuentas bonaerense aprobó la rendición 2024, pero lo hizo con un informe cargado de observaciones que dejan al descubierto decenas de obras paralizadas, irregularidades administrativas y un sistema de control debilitado.
MAR CHIQUITA - Operativo Sol - CORTE AK 1
— 370 noticias (@370Noticias) December 19, 2025
Axel Kicillof: El turismo en la provincia de Buenos Aires es posible gracias a la inmensa inversión en obra pública que realizamos. pic.twitter.com/vdo8BgkQky
El relevamiento detalla un mapa de proyectos frenados en todo el distrito, con obras de viviendas, educación, pavimentación e infraestructura comunitaria que no avanzan o quedaron directamente inconclusas. Hay casos con menos del 30 por ciento de ejecución y otros que nunca se iniciaron pese a haber sido adjudicados, en un contexto donde el corte de transferencias nacionales tras la llegada de Milei impactó de lleno en el financiamiento.
Entre las obras afectadas aparecen 76 viviendas en el distrito, 24 en Vivoratá, 14 en Coronel Vidal, 18 en General Pirán y 20 en Camet Norte, además de otras tandas de viviendas en Playa Dorada, Coronel Vidal y Vivoratá. También figuran el SUM de La Caleta, el SUM de Coronel Vidal y el espacio comunitario Peña Santa Clara es de Boca, todos con ejecución parcial o directamente frenados.
El parate también alcanza a obras clave como la Maternidad Sustentable, la Escuela Secundaria número 6 de Santa Elena, la EET número 2 y el Jardín 903. A esto se suman trabajos de pavimentación en Camet Norte, vinculados al transporte público y la Ruta 11, y en Santa Clara del Mar, que quedaron a mitad de camino sin certezas de continuidad.
Desde el municipio atribuyen la situación a la falta de fondos nacionales y al impacto inflacionario, pero el Tribunal de Cuentas advierte que la responsabilidad no se agota ahí. En paralelo al ajuste impulsado por Milei, también señala la necesidad de mayor control y ejecución desde la órbita provincial que conduce Kicillof, en un esquema donde la dependencia del financiamiento externo dejó al distrito sin margen de maniobra.
El informe también detecta irregularidades graves en la ejecución de obras, con ausencia de actas obligatorias, falta de certificados de avance y prórrogas sin justificación. Uno de los casos más delicados es la licitación pública 04/21 por 19 viviendas del IVBA, donde se verificó falta de documentación contractual, lo que podría derivar en sanciones al intendente, al secretario de Obras Públicas y al área de Compras.
A esto se suman problemas en la administración, con deficiencias en el sistema contable, observaciones en gastos, inconsistencias en la registración de saldos y manejo cuestionado de la deuda flotante. Aunque estos puntos no impidieron la aprobación formal, refuerzan la imagen de una gestión con falencias estructurales.
Otro foco crítico es la práctica de licencias para que funcionarios del Ejecutivo asuman como concejales por un día. El Tribunal detectó múltiples casos, como el de la directora de Discapacidad, Teresa Olinda Vera, y otros funcionarios que ocuparon bancas sin dejar sus cargos, incurriendo en incompatibilidad legal y vulnerando la división de poderes.
Con este panorama, Mar Chiquita aparece como un distrito atravesado por la parálisis, donde el ajuste nacional de Milei y la falta de reacción provincial de Kicillof se combinan con problemas propios de gestión. El resultado es un escenario con obras sin terminar, irregularidades acumuladas y un futuro condicionado por la falta de financiamiento y control.
