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Debate

Entre la reparación histórica y el oportunismo político

La diputada Silvina Nardini (Fuerza Patria) impulsa rebautizar Puerto La Plata como “Puerto Región Capital, Ensenada de Barragán”. Para Jorge Metz, expresidente del Consorcio de Gestión del puerto, el cambio desvía el foco de los problemas estructurales del sector.

Pretender cambiar el nombre de Puerto La Plata por el de Puerto de la Ensenada de Barragán es confundir reivindicación histórica con oportunismo político.

La iniciativa impulsada en la Legislatura bonaerense por la diputada Silvina Nardini (Fuerza Patria) propone rebautizar la terminal como “Puerto Región Capital, Ensenada de Barragán”, con el argumento oficial de otorgar una “reparación histórica”. Sin embargo, la modificación de una marca institucional y productiva consolidada desde 1890 no hace más que reavivar un debate inconducente que desvía el foco de los problemas estructurales del sector.

Conversamos al respecto con Jorge Metz, quien nos brindó su punto de vista: “La Ensenada merece, sin lugar a dudas, un profundo reconocimiento por su papel en la defensa de nuestra soberanía durante las invasiones inglesas de 1807. Pero ese hito no justifica desconocer de un plumazo la sólida identidad portuaria forjada entre distintas localidades. La historia de este nodo productivo no le pertenece a un solo municipio: también forman parte viva de esta trayectoria Berisso, la emblemática calle Nueva York, los frigoríficos Swift y Armour, la inmigración masiva y el movimiento obrero organizado que protagonizó el 17 de Octubre de 1945. Diluir el nombre actual con el pretexto de una precisión geográfica ignora que se trata de una construcción colectiva, compartida por toda la región capital”.

La mirada técnica: infraestructura antes que demagogia

Frente a esta avanzada legislativa, las voces de los especialistas en gestión portuaria advierten sobre los riesgos de anteponer la cosmética política al desarrollo económico. Para Metz, exsecretario de Vías Navegables de la Nación y expresidente del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, la soberanía y la competitividad de una terminal marítima no dependen de modificar nomenclaturas, carteles ni marcas comerciales.

Referente técnico clave en la descentralización y modernización del puerto regional, el exfuncionario sostiene con firmeza que el verdadero crecimiento se demuestra defendiendo el patrimonio común y desarrollando el potencial operativo real de las terminales. La soberanía se ejerce invirtiendo de forma sostenida en infraestructura estratégica, garantizando accesos viales y ferroviarios eficientes y construyendo una auténtica política portuaria nacional que integre a los sectores productivos de manera competitiva en los mercados globales.

Rebautizar una marca portuaria registrada internacionalmente no solo diluye la identidad de la región capital en el comercio exterior, sino que además invisibiliza la complementariedad histórica entre La Plata, Berisso y Ensenada. En momentos en que la Argentina necesita optimizar sus costos logísticos, reactivar el canal Magdalena y ampliar el calado de sus terminales, el debate en la zona exige menos demagogia en torno a los nombres y un mayor conocimiento técnico e histórico de nuestras comunidades.

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