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Cruce político
Polémica en 25 de Mayo: concejal kirchnerista pidió la remoción del Monumento a la Biblia y la gestión de Egüen lo cruzó
El edil de Unión por la Patria Julio César Brunelli reclamó retirar la obra inaugurada en la Plaza Mitre. El referente oficialista Chule Fernández le recordó que el proyecto se inició en 2020, durante el gobierno de Hernán Ralinqueo, del mismo espacio político que el concejal.
El concejal de Unión por la Patria Julio César Brunelli protagonizó en las últimas semanas dos disputas con la gestión del intendente Ramiro Egüen: un fuerte cuestionamiento a su administración y un pedido de remoción del flamante Monumento a la Biblia de la Plaza Mitre, que derivó en un cruce público con un referente oficialista.
Brunelli asumió la banca en el Honorable Concejo Deliberante de 25 de Mayo en reemplazo del concejal José María Gregorini (Frente Renovador), tras la licencia de este. En las elecciones de 2023 había integrado, en el cuarto lugar, la lista de su fuerza política.
Desde la oposición, Brunelli es uno de los voceros más críticos del intendente Ramiro Egüen, de Acción Ciudadana. En septiembre pasado, cuando el jefe comunal anunció su intención de buscar la reelección en 2027, el edil lanzó la consigna “¿Reelección? Primero que rinda cuentas” y lo acusó de haber abandonado las banderas que lo llevaron a la Intendencia.
La polémica más reciente estalló en torno al nuevo Monumento a la Biblia inaugurado en la Plaza Mitre. Según publicó un medio local, Brunelli se manifestó en contra de la obra, pidió su remoción y exhibió su malestar en las redes sociales. El concejal, admirador del Che Guevara, habría estado temprano en un espacio público haciendo militancia y pegando afiches; sin embargo, esa misma mañana empleados municipales retiraron folletos por contener consignas políticas como “Cristina libre”, “Palestina libre” y “Milei es hambre y pobreza”.
El pedido del edil no tardó en recibir una respuesta demoledora. El militante y referente local Chule Fernández lo cruzó y le recordó un dato incómodo: el proyecto del monumento no nació con esta gestión. Se inició en 2020, por iniciativa del pastor Juan Carlos Andersen, cuando gobernaba Hernán Ralinqueo, del mismo espacio político que Brunelli. “¿Por qué estaba bien cuando lo impulsaba Ralinqueo y ahora está mal porque lo inaugura Egüen?”, lanzó Fernández, quien además cuestionó al concejal por ocupar cargos gracias a su militancia y lo tildó de ñoqui.
Fernández fue más allá y le exigió pruebas concretas: si Brunelli afirma que se violó la Ley Orgánica Municipal o que se usaron fondos indebidamente, debe presentarlas, porque las acusaciones no se convierten en verdad solo por publicarlas en Facebook. También defendió la libertad de culto y señaló que acompañar a una institución religiosa no significa comprar votos. Por último, le reprochó al concejal aplicar una doble vara, medir distinto según quién gobierne, y ver electoralismo en cada acción del oficialismo, lo que, según planteó, también es una forma de hacer campaña.
Según vecinos de la ciudad, tanto Brunelli como la militante Natalia Babilqua recibieron cuestionamientos públicos por su actividad política y por ocupar cargos que responderían más a afinidades partidarias que a criterios de idoneidad. Fernández, por su parte, no es ajeno a las controversias locales: en 2024 figuró como denunciante en una causa por supuestos manejos irregulares vinculados a empleados municipales afiliados a un sindicato durante la gestión anterior.
Así, la disputa por el Monumento a la Biblia terminó exponiendo más de lo que el concejal hubiera querido: pidió la remoción de un proyecto impulsado por su propio espacio político, enfrenta el reclamo de pruebas que todavía no acreditó y carga con cuestionamientos sobre cargos entregados por afinidad y no por mérito.
