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Incertidumbre

Mercedes enfrenta una profunda preocupación por el PAMI mientras aumentan las denuncias contra su conducción

Los asistentes al encuentro frustrado reclamaron mayor compromiso frente a las necesidades de los beneficiarios.

El Concejo Deliberante de Mercedes convocó una reunión de comisión para abordar la crisis del PAMI local, pero la cita quedó en la nada: la jefa del organismo, Daniela Canziani, canceló su presencia minutos antes mediante un correo electrónico. Mientras tanto, según denunciaron los asistentes, la funcionaria recorría kioscos en busca del álbum de figuritas del Mundial.

La ausencia de Canziani, conocida como "la pastelera" por su actividad como repostera, irritó a concejales de diversas bancadas y a representantes de jubilados y pensionados, que habían concurrido para exponer las penurias que atraviesan bajo su gestión. "A la jefa del PAMI los jubilados le chupan un huevo", resumió un asistente al encuentro al expresar el malestar generalizado de los presentes.

La indignación en Mercedes se suma a un conflicto de escala nacional. Este lunes, médicos de cabecera y odontólogos del PAMI iniciaron un paro de 72 horas, hasta el miércoles, para exigir una actualización de sus aranceles, que acumulan un atraso del 102 por ciento frente a la inflación. Bajo las consignas "Honorarios justos ´igual´ atención de calidad" y "Defendamos la salud de nuestros adultos mayores", los profesionales advierten que la situación es insostenible.

El Gobierno nacional, a través de la conducción del PAMI, dispuso aumentos de apenas 1,9 por ciento para junio y otro 1,9 por ciento para julio de 2026, cifras que recién se abonarán en agosto y septiembre y que los gremios calificaron como "insuficientes".

Desde el organismo intentaron restarle importancia a la medida de fuerza al asegurar que tiene "baja adhesión". Sin embargo, los prestadores sostienen que la cápita mensual por afiliado, que pasó de 2.100 a 2.400 pesos, con carácter retroactivo a mayo, está "completamente alejada de la realidad económica" y profundiza la crisis sanitaria del sector pasivo.

Mientras los abuelos esperan sentados que alguien haga algo por ellos, la titular del PAMI, Daniela Canziani, holgazanea y realiza militancia política en horarios en los que debería estar en su oficina local. En lugar de gestionar, parece tener otras prioridades.

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