Economía | 20:02
Balance
SIVARA advierte ingresos por debajo de lo esperado en plena temporada alta
Desde SIVARA señalaron que el flujo turístico fue alto durante Carnaval, pero con consumos moderados y por debajo de las expectativas del sector.
La temporada de verano en Mar del Plata dejó un balance irregular para los vendedores ambulantes, que registraron bajos niveles de ventas incluso durante el fin de semana largo de Carnaval, uno de los momentos de mayor afluencia turística. Así lo indicó el Sindicato de Vendedores Ambulantes de la República Argentina (SIVARA), que advirtió sobre un perfil de visitantes más cautelosos en el gasto y un consumo menor al de la temporada pasada.
El secretario general del gremio y delegado regional, Walter Rivero, explicó que si bien la ciudad recibió una importante cantidad de turistas, el impacto económico no se tradujo en mayores ingresos para el sector informal. Según sostuvo, la presencia de público fue significativa, pero el nivel de compras resultó limitado y no alcanzó para compensar las expectativas comerciales del verano.
Rivero detalló que la tendencia se repitió tanto durante el fin de semana largo como en la primera y segunda quincena de enero, períodos en los que hubo circulación de gente pero con consumos bajos. En ese sentido, remarcó que el comportamiento del turista actual se caracteriza por un gasto más medido y selectivo, lo que repercute directamente en las ventas callejeras.
Al comparar la temporada actual con la del año pasado, el balance para la venta ambulante fue “de regular para abajo”, ya que el verano anterior había mostrado mejores niveles de consumo y mayores oportunidades de ingresos para los trabajadores del sector.
De cara al cierre de la temporada, desde el gremio anticipan una disminución progresiva del turismo a partir de marzo y el inicio del período de temporada baja, que suele extenderse hasta el invierno. Esta situación genera preocupación entre los vendedores ambulantes, quienes dependen en gran medida del verano para generar un ingreso que les permita sostenerse durante los meses más fríos.
Según el sindicato, la falta de ganancias significativas durante el verano complica la proyección económica de muchas familias que viven de la venta ambulante en Mar del Plata y la costa atlántica, especialmente ante un invierno que se anticipa difícil por la caída del movimiento turístico y del consumo.
