Policial y judicial | Ayer
Interna feroz
Elenita volvió a quedar expuesta por los vínculos que conectan a la Corte con el entorno de Voytenco
Las tensiones alrededor de funcionarios heredados se mezclan ahora con acusaciones sobre protección política y judicial.
La figura de Elena Highton de Nolasco vuelve a quedar bajo la lupa por el rol que mantiene su hija Elena Cristina Nolasco Highton, conocida en los pasillos judiciales como “Elenita”, dentro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Pero el dato que vuelve a agitar el escenario judicial y sindical es otro: “Elenita” es la esposa de Jorge Gianni, uno de los dueños de El Surco, señalado en distintos sectores por operar el blindaje judicial de Jose Voytenco dentro de UATRE.
Elena Highton de Nolasco, Carmen Argibay y Ricardo Lorenzett: jugaron para el poder establecido. De hecho Lorenzetti es el que impulsó en tiempo récord que sea firme la sentencia contra Cristina, sin considerar ningún término del recurso de la defensa. Zaffaroni, el único que…
— GVAR12 (@GonzaloRicardes) December 21, 2025
La polémica alrededor de su designación arrastra años de cuestionamientos, acusaciones de nepotismo y críticas internas dentro del máximo tribunal. La situación reaparece ahora en medio de las tensiones internas que atraviesa la Corte y las dudas sobre el futuro de distintos funcionarios ligados a la estructura construida durante la etapa de Highton y Ricardo Lorenzetti.
La historia comenzó formalmente en diciembre de 2015, cuando la Corte creó una nueva Secretaría Judicial de Relaciones de Consumo y, poco después, designó allí a Elena Nolasco Highton con rango equivalente al de juez de Cámara. Hasta ese momento, la funcionaria había trabajado durante casi una década junto a Lorenzetti.
El nombramiento generó fuertes críticas dentro y fuera del Poder Judicial debido al vínculo directo con una integrante de la propia Corte. En 2016 incluso hubo una denuncia penal impulsada por el abogado Patricio Kingston, quien acusó a Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Carlos Fayt de favorecer un caso de nepotismo.
Sin embargo, la causa nunca avanzó. El entonces juez Claudio Bonadio terminó cerrando el expediente luego de que el fiscal Carlos Rívolo entendiera que la prohibición legal para nombrar familiares directos no alcanzaba formalmente a la Corte Suprema.
Las críticas continuaron durante años. Periodistas, dirigentes y distintos actores judiciales cuestionaron tanto la designación como el crecimiento de poder de “Elenita” dentro del tribunal. Incluso hubo planteos sobre el bajo nivel de productividad de la secretaría que encabezaba y sobre presuntas maniobras internas vinculadas al manejo de expedientes.
Ahora, con Horacio Rosatti al frente de la Corte Suprema, vuelve a instalarse la incógnita sobre qué sucederá con la estructura armada durante la etapa anterior y si el máximo tribunal avanzará o no con cambios internos.
Mientras algunos aseguran que Rosatti evitará abrir nuevos conflictos dentro del Poder Judicial, otros creen que podría impulsar una reestructuración en nombre de la meritocracia y la transparencia que suele reivindicar públicamente.
En los pasillos judiciales, la situación de “Elenita” sigue siendo tema de conversación y un símbolo de las viejas prácticas que muchos aseguran que todavía sobreviven dentro de la Corte Suprema.
