Policial y judicial | 17:19
Conflicto
Investigan a plantas harineras del Puerto por presunta contaminación y vertido de efluentes al mar
El Juzgado Federal número 1 ordenó medidas de investigación sobre plantas procesadoras de harina de pescado por presuntas infracciones ambientales, vertido de efluentes y fuertes olores denunciados desde hace años por vecinos y organizaciones.
La Justicia Federal de Mar del Plata avanza con una investigación por presunta contaminación ambiental generada por fábricas de harina de pescado ubicadas en la zona portuaria, un conflicto que lleva más de dos décadas de denuncias, expedientes y actuaciones administrativas.
Según consta en actuaciones judiciales, el Juzgado Federal número 1, a cargo del juez Santiago Inchausti, dispuso medidas investigativas en la causa que analiza posibles infracciones a la normativa ambiental vinculadas a emanaciones de olores nauseabundos y vertido de residuos industriales.
La pesquisa fue encomendada a la Prefectura Naval Argentina, que ya recibió un oficio judicial el 9 de marzo de 2026 para realizar tareas de investigación a través de su División de Investigaciones Judiciales y Administrativas.
Las denuncias apuntan principalmente contra plantas procesadoras de harina de pescado instaladas en el puerto marplatense, cuya actividad utiliza residuos orgánicos provenientes de la industria pesquera. En distintos informes judiciales se sostiene que esos desechos, en proceso de descomposición, generan efluentes líquidos con fuerte olor pútrido y potencialmente contaminantes que pueden terminar en el sistema pluvial y finalmente en el mar.
De acuerdo con documentación incorporada a la causa, los efluentes generados por la actividad industrial no cumplirían con los parámetros legales de vuelco exigidos por la normativa ambiental, lo que habría sido detectado en diferentes inspecciones técnicas y dictámenes oficiales.
El expediente también menciona que la actividad industrial podría estar operando sin contar con estudios de impacto ambiental ni certificaciones de aptitud ambiental, requisitos obligatorios para establecimientos de alto impacto según la legislación provincial.
Un conflicto ambiental que lleva años
Las denuncias por contaminación vinculadas a las harineras del puerto no son nuevas. Distintos antecedentes indican que vecinos y organismos públicos vienen advirtiendo desde hace más de una década sobre los olores y posibles efectos ambientales de estas plantas industriales.
En una causa judicial se describe que el proceso productivo utiliza grandes cantidades de residuos de pescado, cabezas, vísceras, espinazos y otros restos, que al descomponerse generan líquidos contaminantes conocidos como “agua de cola”, los cuales pueden filtrarse hacia la vía pública o sistemas de drenaje si no cuentan con tratamiento adecuado.
Informes técnicos citados en el expediente sostienen que los efluentes industriales deben ser tratados antes de su liberación al ambiente, ya que de lo contrario pueden afectar la calidad del agua, la atmósfera y la salud de las personas que viven o trabajan en la zona portuaria.
Posibles responsabilidades
La investigación judicial no sólo apunta a la actividad de las empresas, sino que también analiza la actuación de los organismos de control que deberían fiscalizar el cumplimiento de las normas ambientales.
En ese marco, el expediente menciona distintas leyes ambientales nacionales y provinciales que regulan el tratamiento de residuos industriales y la protección del ambiente, entre ellas la Ley 24.051 de residuos peligrosos y la Ley General del Ambiente.
La causa busca determinar si existió daño ambiental y quiénes serían responsables de su eventual reparación, además de evaluar el impacto que estas actividades podrían tener sobre el ecosistema marino y la salud de la población.
