Política | Ayer
Crisis interna
Las denuncias por coimas y candidaturas pagas salpican a Carlos Curestis y golpean al armado libertario
Un concejal de Berisso lo acusó por retornos en gestiones, mientras crecen cuestionamientos internos.
El senador bonaerense Carlos Curestis es el principal socio y hombre de confianza de Sebastián Pareja en el armado libertario bonaerense. Considerado un “armador” del Conurbano, especialmente en la Tercera Sección Electoral, trabaja junto a Pareja desde hace años en la construcción de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires.
el BOLIVIANO fue candidato a concejal por LLA es mano derecha del coordinador de LLA en ezeiza Pablo Lopez que responde a sebastian Peja en la foto se lo ve a pablo lopez, la concejalArias y El diputado Ruben Torres. todos responden a Pareja @TraductorTeAma @cabemaiden https://t.co/Fwk2Dc1cOv pic.twitter.com/xcdFnm162s
— Fuerzas del Cielo ? (@cielo_fuerzas) February 9, 2026
Cuando Pareja asumió como jefe en la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU), Curestis quedó al frente de la banca en el Senado bonaerense y del liderazgo del bloque legislativo provincial. Desde entonces, opera con absoluta alineación en el distrito de Avellaneda, donde concentra parte de sus negociados políticos y una fuerte injerencia en la barra brava de Deportivo Dock Sud.
Las acusaciones por venta de candidaturas señalan a Curestis como uno de los principales implicados. La vinculación más directa proviene de una exmilitante que se apartó del espacio y presentó denuncias públicas en 2023.
Según su testimonio, en una reunión a principios de ese año, los armadores designados por Sebastián Pareja para Avellaneda, el coordinador Arnaldo “Pepo” Díaz, Carlos Curestis y Miriam Niveyro, explicaron cómo se confeccionaban las listas: se pedían 60 mil dólares para ser candidato a intendente y también montos en dólares para concejales y consejeros escolares.
La denunciante afirmaba que las postulaciones se “vendían” y que se priorizaba el pago por sobre la militancia o el mérito.
Las prácticas no habrían cesado. En 2025, Curestis volvió a vender candidaturas a concejales, esta vez en el distrito de Ezeiza. El primer lugar de la lista fue ofrecido a un ciudadano boliviano con documento de extranjero temporal, quien este año “se dio vuelta” y ahora se posiciona en contra del gobierno de Javier Milei.
Además, en Berisso, el concejal Daniel Del Curto denunció a Curestis por supuestos pedidos de coimas, con retornos del 10 por ciento a cambio de gestiones de fondos ante la Provincia. Curestis negó estas acusaciones y las calificó como “operaciones políticas”. Si bien no están directamente vinculadas con la venta de candidaturas, alimentan la percepción de irregularidades en su armado territorial.
Según las fuentes consultadas, Curestis, bajo las órdenes de Sebastián Pareja, desempeñaba la función de “cajero” en el armado libertario. Manejó tal cantidad de dinero que llegaba a decidir qué candidatos ingresaban en las listas. Para mover esos fondos, recurría a los llamados “arbolitos”, que se encargaban de negociar y recaudar para la caja negra de Pareja.
El mecanismo funcionaba de la siguiente manera: los “arbolitos” recogían el dinero en una bolsa de consorcio, el pago se realizaba en dólares por quien compraba la candidatura y luego entregaban lo recaudado al barra brava Fabricio Martínez, quien finalmente guardaba el botín en el domicilio del “cajero” de Pareja, Charlie Curestis.
El escenario que se repite en el armado libertario genera comparaciones con el modelo que critican. Mientras el Plan Patria Grande se acomoda en La Libertad Avanza junto a funcionarios que naturalizan la corrupción, la estructura libertaria se va convirtiendo en una burda copia del kirchnerismo.
Para el electorado libertario, la situación resulta particularmente decepcionante: ya no hay una definición ideológica clara y las traiciones y estafas dentro del espacio han generado la sensación de que “se dio por terminada” la propuesta original.
