Otros Municipios | 21:27
Poder disputado
Mercedes profundizó su interna libertaria con pases de factura, expulsiones pedidas y cruces personales
Las diferencias por la coordinación local se mezclaron con acusaciones vinculadas a antiguos alineamientos políticos y reclamos por decisiones tomadas dentro del espacio.
En un clima de creciente tensión interna, una reunión de La Libertad Avanza en Mercedes casi terminó a golpes. El encuentro, encabezado por Luciano Olivera, chofer y mano derecha de Sebastián Pareja, había sido convocado con el objetivo de escuchar las críticas del armado local y tomar nota sobre el futuro de la coordinación partidaria en la ciudad.
Sin embargo, lo que debía ser un espacio de diálogo terminó evidenciando la fractura que atraviesa al espacio libertario de Mercedes desde sus inicios. De un lado, un grupo de militantes, en su mayoría exintegrantes de La Cámpora y el Frente Renovador; del otro, sectores provenientes del PRO y libertarios "puros", que rechazan compartir la alianza con quienes acusan de "infiltrados" y de jugar para el kirchnerismo. La disputa, que venía escalando, estalló en este encuentro.
Según las fuentes consultadas, el foco del malestar apuntaba contra el exkirchnerista Rafael Velásquez, actual coordinador local de La Libertad Avanza y jefe de ANSES, quien, según denuncian desde la militancia, no escucharía sus reclamos y habría silenciado a quienes cuestionan sus decisiones. El señalamiento recaería también sobre el concejal Marcos Vergara, señalado como su hombre de confianza.
El conflicto se agravó con la salida del coordinador de la juventud libertaria del partido, por una decisión que los propios militantes atribuyen a Velásquez. El referente, Juan Ullúa, habría sido eyectado y el grupo reemplazado por jóvenes con afinidad al concejal Vergara. Los desplazados, críticos del accionar, afirmaron que Vergara sería "un analfabeto" que no cumple su rol en el Concejo Deliberante y que sus proyectos serían armados por Velásquez "utilizando ChatGPT".
Estos reclamos habrían llegado a Olivera en el marco de la intención de replantear la coordinación local. Los libertarios pidieron un reordenamiento para poder trabajar en las elecciones de 2027 con un grupo más homogéneo, en un escenario donde Velásquez acumula rechazos de distintos referentes, mientras sigue tomando decisiones y desplazando a quienes lo cuestionan.
Pero el momento crítico llegó al final de la reunión, cuando los hermanos Nahuel Chavarri y Didier Chavarri acusaron de "operador" al referente Nahuel Torres Costa, a quien responsabilizaron de haber sacado a la luz el encubrimiento de un caso de abuso sexual relacionado con su padre. En consecuencia, Miriam Niveyro pidió la expulsión de ambos de EFDAP.
La discusión subió de tono hasta que un integrante del grupo los invitó a pelear afuera del domicilio. Olivera y un colaborador lograron retener a los referentes y evitar que se consumara la riña. El episodio concluyó cuando el dueño de casa, propietario de un medio local, pidió que los asistentes se retiraran.
El origen de la disputa también tiene raíces políticas previas. Torres Costa proviene del Frente Renovador de Sergio Massa, mientras que los hermanos Chavarri tienen una historia junto al exintendente Carlos Selva, con quien mantendrían un vínculo fluido. Desde la militancia libertaria los señalan por "jugar a dos puntas".
De cara a 2027, la interna de La Libertad Avanza en Mercedes parece lejos de resolverse. Las facciones disputan poder, identidad y espacios, y cada reunión parece acercar más al enfrentamiento que a la unidad.
