Política | 20:54

¿El payaso de la interna?

De intendente a cuidador de bomberos: la "no" gestión de Neme que Giri defiende a los gritos en redes

El presidente del PRO en Mar del Plata quiso pegarle a Montenegro con un tuit digno de una interna de barrio y terminó mostrando que su único poder es el celular.

Ni bien Agustín Neme se acomodó en el sillón de la intendencia, gracias a la bendición de su padrino político, Emiliano Giri sintió que era el momento de demostrar quién mandaba. El problema es que, como buen dirigente que confunde su cuenta de Twitter con un programa de gobierno, eligió la vereda de enfrente para pegarle a Guillermo Montenegro, su propio jefe de facto, con la sutileza de un elefante en una fiesta de té.

Un periodista soltó una frase que le cayó como un balde de agua fría en la cara de los operadores del Palacio: la oposición es tan torpe y la gestión es tan ausente que hasta los muertos extrañan a Montenegro. Y ahí, en lugar de dedicarse a gobernar, a demostrar que Neme no es un simple "gerente de herencias", Giri se subió al ring de los tuits con un golpe bajo que más parecía un pedido de auxilio: "Decile al sponsor que se le ve el culo más que a Ibarra".

Con esa frase, Giri no solo le pegó a un periodista; le recordó a todos los marplatenses que el PRO local sigue siendo un taller de chapa y pintura donde los golpes se dan entre compañeros de fórmula. Mientras en otros distritos los dirigentes se preparan para las elecciones 2027 con planificación y discurso de unidad, en General Pueyrredon el presidente del partido se ocupa de medir quién tiene el mejor perfil en Instagram que ayudar a su hijo político a conducir la ciudad.

Lo curioso del caso es que Montenegro, actual senador provincial, ni siquiera tuvo que mover un dedo. Giri, con su propia torpeza, le hizo el trabajo sucio al intendente de licencia: demostró que el verdadero problema no son los que se fueron, sino los que quedaron y no saben qué hacer con el poder. Porque si hay algo más patético que un dirigente que no puede mostrar resultados de gestión, es uno que se enorgullece de su habilidad para bardear en redes mientras la ciudad se pregunta si Neme es el intendente o el encargado de cuidar la planta de bomberos.

El operativo clamor que se mencionó, no lo encabeza la UCR, ni la Coalición Cívica, ni siquiera el PRO; lo encabeza la propia inacción de un oficialismo que prefiere la chicana antes que el asfalto. Giri, en su afán de mostrarse como el dueño del ring, se olvidó de que en política, cuando le mostrás el culo a un periodista, lo que realmente se ve es tu propia debilidad. Y en esta pelea de egos, el único que perdió fue el que salió a responder con la agresividad de un pibe de quinta división.

Mientras tanto, la gestión de Neme avanza a paso de caracol, con una agenda que parece más un rompecabezas que un plan de gobierno. Giri, en lugar de ayudarlo a ordenar las piezas, se dedica a tirar las fichas al aire y esperar que caigan de su lado.

Pero la realidad es tozuda: en la ciudad donde el turismo es religión, el único que está haciendo un viaje de egresados es él, creyendo que los tuits ganan elecciones. La interna del PRO, lejos de ser un debate de ideas, se parece cada vez más a una discusión de asado en la que todos quieren ser el que corta la carne, pero nadie sabe prender el fuego.

COMENTARIOS