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El oficialismo de San Andrés de Giles entra en ebullición por el enfrentamiento entre Gesualdi y Di Tata

La falta de consenso en decisiones clave profundiza las tensiones y alimenta nuevas especulaciones políticas.

La relación entre el intendente de San Andrés de Giles y la presidenta del Concejo Deliberante atraviesa uno de sus momentos más álgidos, con decisiones unilaterales, malestar interno y rumores de candidaturas a futuro.

Las diferencias dentro del oficialismo de San Andrés de Giles ya no serían un secreto para nadie. Según distintas fuentes consultadas, la relación entre el intendente Miguel Gesualdi y la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Verónica Di Tata, atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión en los últimos tiempos.

Los cuestionamientos apuntan principalmente al estilo de conducción del jefe comunal. Funcionarios y dirigentes del espacio sostienen que Gesualdi suele adoptar decisiones de manera individual, sin consultar previamente con otros integrantes de su equipo político.

Uno de los episodios que generó malestar habría sido la reunión que el intendente mantuvo con el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, para abordar los problemas vinculados al servicio de la Línea 276, una situación que desde hace meses provoca reclamos de vecinos de distintas localidades del distrito. De acuerdo con versiones de funcionarios municipales, el encuentro no habría sido comunicado previamente a otros referentes del oficialismo.

En contraste, Verónica Di Tata optó por acercarse a los usuarios afectados y mantener encuentros con vecinos en la terminal de ómnibus local para escuchar de primera mano las quejas y preocupaciones relacionadas con el transporte público.

Pero las diferencias no terminarían allí. Dentro del municipio existe un grupo reducido de WhatsApp integrado por algunos funcionarios de confianza. Según trascendió, uno de los mensajes enviados por el secretario de Desarrollo Humano y Acción Social, Maximiliano Rossello, habría generado un fuerte malestar en la titular del Concejo Deliberante.

Las fuentes coinciden en señalar que el clima interno está lejos de ser el mejor y que la tensión alcanza a distintos sectores de la administración municipal.

Al mismo tiempo, en los pasillos del municipio cobra cada vez más fuerza una versión que podría alterar el escenario político de cara a las próximas elecciones: la posibilidad de que Verónica Di Tata se convierta en candidata a intendenta.

En paralelo, también crecen las especulaciones en torno al futuro político de Maximiliano Rossello. Algunos dirigentes aseguran que el funcionario busca ampliar su influencia dentro del gobierno local y que no ocultaría sus aspiraciones de competir por cargos de mayor relevancia en el futuro.

Un empleado municipal resumió el panorama con una frase tan gráfica como contundente: "Rosselló está criando muchas alas y el municipio hoy está con piloto automático; es un quilombo".

La interna se enmarca dentro del espacio Fuerza Patria, que controla tanto el Ejecutivo como parte del Concejo Deliberante. Di Tata fue secretaria de Gobierno de Gesualdi entre 2022 y 2023 y, en diciembre de 2025, asumió la presidencia del HCD. En enero de 2026 ejerció como intendenta interina durante las vacaciones del jefe comunal. Ambos comparten, además, un antecedente administrativo: en 2025, Gesualdi y Di Tata recibieron sanciones del Tribunal de Cuentas de la Provincia por irregularidades en la rendición de cuentas de 2022, entre ellas falta de transparencia y libros desactualizados.

La interna es relativamente reciente, aunque aún no ha llegado a una ruptura abierta. Ninguno de los dos ha realizado declaraciones contundentes que confirmen el conflicto. Sin embargo, los rumores, las diferencias dentro del oficialismo y las posibles candidaturas ya forman parte de la agenda política local y prometen seguir generando repercusiones en los próximos meses.

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