Política | 09:57
Internacional
Kast y el club de la pelea en el Segundo Piso en Chile: el dueño del relato y el "patrón de fundo" que le manejan el Gobierno
El Presidente andino y cómo se acomoda el poder en La Moneda.
En el Gobierno de José Antonio Kast, el poder no se respira en los despachos ministeriales, sino en las sombras del Segundo Piso de La Moneda en Chile.
Desde su asunción en marzo de 2026, la administración ha consolidado un núcleo duro de asesores que operan como verdaderos monjes negros, protagonizando una guerra interna silenciosa pero feroz por el control absoluto de las decisiones presidenciales.
A falta de una figura unificadora y todopoderosa, el círculo de hierro del mandatario está partido en dos grandes feudos. De un lado se encuentra el estratega discursivo; del otro, el ingeniero que hace mover los engranajes sin pedir permiso. Juntos, y no exentos de choques de trenes constantes, dictan el rumbo de Chile por encima de cualquier ministro del Gabinete.
El arquitecto de la ideología
Cristian Valenzuela es, para la gestión de Kast, lo que el estratega del relato es para cualquier gobierno moderno.
Abogado, colaborador íntimo desde 2016 y director Estratégico de Comunicación y Contenidos, Valenzuela es dueño exclusivo del discurso oficial.
En los pasillos del palacio presidencial lo consideran un artista de la política. Su principal obsesión es mantener pura la línea ideológica del Partido Republicano (PR), vigilando celosamente que la gestión no se contamine con la moderación del día a día. El relato empieza y termina en su escritorio.
El ingeniero y la máquina
En la trinchera opuesta habita Alejandro Irarrazaval, el jefe de Asesores del Segundo Piso y el verdadero factótum del Gobierno. Si Valenzuela maneja las ideas, Irarrazaval controla los números, los proyectos y la maquinaria estatal.
De bajísima exposición pública pero con una autoridad interna abrumadora, fue el encargado de reclutar a las figuras técnicas del Gabinete. Su estilo, sumamente ejecutivo y directo, le ha valido el apodo de "patrón de fundo" entre sus pares. Irarrazaval no debate filosofía política; exige resultados y lidera los comités interministeriales con mano dura.
Esta dupla encarna la división del Segundo Piso: el ala política comunicacional versus el ala de gestión. Tienen estilos radicalmente opuestos y metodologías de trabajo incompatibles, pero ambos comparten el privilegio máximo de tener línea directa y exclusiva al oído del Presidente.
Los guardianes de la puerta y la cama presidencial
Pero el ecosistema de poder no termina en las estrategias de Valenzuela o en las planillas de Irarrazaval. La cotidianidad del jefe de Estado está custodiada por otras dos figuras que controlan quién entra, quién sale y qué se firma.
Rodrigo Pérez, ex compañero universitario de Kast y actual Jefe Jurídico, es la mente legal encargada de blindar los decretos más polémicos del Ejecutivo, especialmente aquellos vinculados a las promesas de seguridad fronteriza.
Finalmente, destaca el rol de Julio Feres, administrador de La Moneda. Su figura ha cobrado una relevancia histórica y casi novelesca debido a una decisión inédita: José Antonio Kast y su esposa decidieron mudarse a vivir dentro del mismo Palacio, algo que no ocurría hace casi siete décadas.
Feres, hombre de absoluta confianza, no solo controla la logística y la seguridad del edificio, sino que administra la casa donde el Presidente trabaja, come y, literalmente, duerme.
