Otros Municipios | 18:39
Citación fallida
Panno quedó expuesto por sus propias cartas en Campana mientras crecen las preguntas sobre la audiencia suspendida
Los documentos aportados por Vidal reconstruyen la relación locativa desde 2012 y muestran un posterior reclamo económico por falta de pago.
El conflicto entre Sonia Elvira Vidal y Jorge Gabriel Panno sumó un capítulo que vuelve a poner bajo presión al poder político de Campana. La audiencia de mediación prevista para el 18 de agosto no pudo realizarse porque, según la información aportada, la notificación habría sido enviada con un domicilio incorrecto, un supuesto error que deberá ser explicado por el mediador interviniente, Gabriel Alejandro Ibáñez.
La documentación presentada por Vidal muestra que el vínculo entre ambas partes no es una versión reciente. En una carta documento, el propio Panno reconoció haber celebrado el 28 de noviembre de 2012 un contrato de locación comercial para instalar una gomería y afirmó haber abonado los alquileres “en tiempo y forma”.
Sin embargo, otra comunicación enviada por Vidal en mayo de 2014 lo intimó por cinco meses consecutivos de alquiler adeudados, correspondientes a enero, febrero, marzo, abril y mayo, por 1400 pesos cada período. Allí también anticipó acciones judiciales y dejó identificado el inmueble de Vigalondo 302 esquina Isla Soledad.
El nuevo interrogante pasa por la mediación frustrada. Ibáñez, abogado vinculado al Colegio de Abogados de Zárate-Campana, deberá explicar cómo una instancia destinada a acercar a las partes terminó sin realizarse por un presunto error elemental en la notificación.
El caso adquiere además una dimensión institucional porque Panno ocupa un lugar dentro de la estructura municipal encabezada por Sebastián Abella. Vidal sostiene que lleva más de diez años intentando recuperar la propiedad y reclama respuestas no solo por el conflicto patrimonial, sino también por la actuación de las distintas áreas que intervinieron.
No hay elementos que permitan afirmar una maniobra deliberada detrás de la mediación fallida. Pero después de años de reclamos, documentos cruzados y una audiencia que ni siquiera pudo comenzar, el silencio ya no alcanza: el Municipio, Panno y quienes intervinieron en el procedimiento tienen explicaciones pendientes.
