Opinión | Ayer

Escenario electoral

Río Negro 2027: el peronismo que viene y la chance de dar el golpe

Con La Libertad Avanza al frente por una diferencia mínima, el peronismo aparece como el espacio con mayor margen para crecer si logra ordenar su candidatura y consolidar un acuerdo con el PEN de cara a 2027.

Por Fernando López

Con la personería jurídica definitiva de La Libertad Avanza ya sellada, el tablero electoral rionegrino se ordena en tres grandes bloques. Sin embargo, el dato que empieza a circular en las mesas políticas es que el segundo lugar, hoy ocupado por el peronismo, podría reunir el impulso suficiente para desbancar al líder en los próximos meses.

Según las encuestas más recientes, el escenario se presenta así:

  • La Libertad Avanza: 26,6 por ciento
  • Peronismo (convergencia con el PEN): 23,3 por ciento
  • Juntos Somos Río Negro: 18,8 por ciento

A primera vista, LLA lidera. Pero la diferencia es tan estrecha, apenas 3,3 puntos, que cualquier movimiento de peso puede inclinar la balanza. Y ahí es donde aparece el factor Nicolás González.

El candidato que no termina de definirse, pero ya gana protagonismo

El peronismo aún no tiene un candidato único. Suenan nombres como María Emilia Soria, intendenta de Roca, con un perfil institucional y diálogo con el establishment. Sin embargo, en las últimas semanas un rumor cobró fuerza: Nicolás González, dirigente con arraigo en la CGT Andina y cercano al Partido Esperanza Nacional (PEN), podría ser ungido en los próximos meses como el postulante definitivo.

¿Por qué González? Porque representa un peronismo sindical, territorial y con un discurso de defensa de los recursos naturales, justamente el perfil que puede captar el voto de los trabajadores y de las clases populares que LLA no termina de seducir por completo. Mientras Tortoriello juega a la "motobomba" y la confrontación nacional, González puede construir un relato basado en la soberanía energética, la industria nacional y la justicia social, con un pie en el gremialismo y otro en la política tradicional.

El PEN como ariete: de "esperanza" a alternativa real

El Partido Esperanza Nacional, que hasta hace poco parecía un sello testimonial, podría convertirse en el espacio ideal para contener a esa corriente peronista disidente que no se siente cómoda con las viejas estructuras del PJ ni con el giro libertario. El PEN aporta una narrativa de "tercera vía" que, combinada con el músculo sindical de González, puede conformar un armado electoral de alto impacto.

Lo que hace viable esta candidatura es el voto de los indecisos, que aún rondan el 15 por ciento, y la fuga desde JSRN. Muchos votantes del oficialismo provincial, desencantados con la gestión de Weretilneck y su imagen negativa del 63,2 por ciento, buscarán una opción que no represente ni la continuidad ni el "sálvese quien pueda" de Milei. González, con su discurso de "orden con justicia", puede convertirse en ese puente.

¿Puede González superar a LLA?

Si el peronismo resuelve su interna a tiempo y González logra sellar la alianza con el PEN con visibilidad nacional, los 23,3 puntos actuales pueden convertirse en un piso y no en un techo. Los factores que juegan a su favor son:

  • Capacidad de movilización sindical: la CGT Andina tiene llegada a los barrios y al interior productivo, algo que LLA no consigue con su militancia digital.
  • Desgaste de Tortoriello: como candidato de LLA, Tortoriello tiene un techo de imagen positiva del 44,6 por ciento, pero su crecimiento está atado a la polarización nacional. Si Milei pierde apoyo en el resto del país, su arrastre en Río Negro también caerá.
  • Efecto "anti-casta" con contenido: González puede disputarle a LLA el voto del cambio, pero con promesas concretas de empleo y obra pública, sin el ajuste que asusta a los sectores medios.

Conclusión: un escenario abierto, con el peronismo-PEN como caballo negro

LLA lidera hoy, pero con una ventaja frágil. JSRN se desinfla y pelea por no quedar tercero. El peronismo, si define su candidatura a tiempo y apuesta por la fórmula González-PEN, no solo puede consolidar el segundo puesto, sino también dar el batacazo y quedarse con la gobernación. Todo dependerá de los próximos meses, de la capacidad de González para tejer alianzas internas y de que el PEN logre instalar su nombre más allá de los círculos políticos.

 

Río Negro 2027 tiene tres actores, pero solo dos muestran una verdadera vocación de triunfo. Y quien viene desde atrás, con la mochila sindical y el discurso de la esperanza, puede terminar cantando victoria.

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