Política | 16:51

Datos en debate

Seguridad, salud y educación en crisis: el PRO presentó un informe que golpea de lleno la gestión bonaerense

El documento, titulado “El Estado de Abandono de PBA”, expone una batería de indicadores negativos en seguridad, salud, educación e infraestructura, y acusa al gobierno bonaerense de falta de gestión y decisión política.

El PRO presentó un informe de más de 40 páginas en el que describe un panorama crítico de la provincia de Buenos Aires y responsabiliza directamente a la gestión de Axel Kicillof por el deterioro en áreas clave. El documento, denominado “El Estado de Abandono de PBA”, sostiene que el principal distrito del país, con más de 17 millones de habitantes, atraviesa una crisis estructural marcada por la inseguridad, el colapso de servicios públicos y la falta de inversión.

Según el relevamiento, la provincia concentra una parte central de la actividad económica nacional, genera más de un tercio de las exportaciones, pero “no logra traducir ese potencial en desarrollo”. En ese sentido, el informe insiste en que “no es un problema de recursos, sino de gestión”, una de las ideas que atraviesa todo el documento.

En materia de seguridad, el diagnóstico es uno de los más duros. Se señala un aumento del 12 por ciento en los robos durante 2024, un 50 por ciento en los robos agravados y un 37 por ciento en los hechos violentos, además de remarcar que la provincia concentra cerca del 70 por ciento de los delitos del país. También advierte sobre el avance del narcotráfico y el incremento de delitos sexuales, con más de 2.300 violaciones registradas en un año.

El sistema de salud aparece como otro de los focos críticos. El informe detalla que más de 2,1 millones de personas dependen de IOMA, pero denuncia demoras, prestaciones interrumpidas y una deuda millonaria con médicos, hospitales y farmacias. Incluso señala que el sistema “no funciona porque no paga”, lo que habría generado pérdida de prestadores y caída en la atención.

En educación, el documento plantea un escenario de deterioro sostenido. Afirma que 4 de cada 10 estudiantes no terminan la secundaria en tiempo y forma y que solo una minoría alcanza niveles adecuados de aprendizaje. Además, advierte que el sistema “retiene alumnos pero no garantiza conocimientos”, con fuertes desigualdades entre el sector público y el privado.

El informe también cuestiona la presión fiscal y la falta de incentivos a la inversión. Sostiene que la provincia incrementó impuestos, con subas de hasta el 300 por ciento en algunos casos, sin mejorar los servicios, y critica la decisión de no adherir al Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), lo que, según el PRO, habría provocado la pérdida de proyectos millonarios que se radicaron en otras provincias.

En infraestructura, el diagnóstico apunta a un atraso estructural. Se menciona que 7 de cada 10 kilómetros de caminos son de tierra y que esto impacta tanto en la producción como en la seguridad vial, con más de 1.200 muertes en un año, la cifra más alta del país.

A lo largo del documento, el PRO contrapone este escenario con su propio modelo de gestión y plantea que la provincia está “frenando el desarrollo nacional”. El informe, además de funcionar como diagnóstico, deja entrever un posicionamiento político de cara al futuro, con críticas directas al oficialismo bonaerense y un llamado a “recuperar la provincia” como condición para el crecimiento del país.

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