Política | 06:42

Internacional

Trump sufrió una derrota histórica y los demócratas le arrebataron el control del Congreso estadounidense

El mandatario norteamericano ahora, en efecto dominó, saboreó la caída tras las que sufrieron sus pares Flávio Bolsonaro en Brasil y Javier Milei en Argentina.

La derecha estadounidense recibió un golpe demoledor en las elecciones legislativas del martes 3 de noviembre. El presidente Donald Trump sufrió un duro revés político luego de que el Partido Demócrata consiguiera arrebatarle al oficialismo el control de ambas cámaras del Congreso, en una jornada que dejó al Partido Republicano frente a una de sus peores derrotas electorales de las últimas décadas.

En el Senado, los demócratas lograron dar vuelta siete bancas que estaban en manos republicanas y alcanzaron una mayoría de 53 escaños frente a los 41 republicanos contabilizados en los resultados informados. Entre las derrotas más resonantes estuvo la de Susan Collins en Maine, una histórica senadora republicana que perdió frente al demócrata Troy Jackson: 54 por ciento contra 46 por ciento. También fue contundente el resultado en Texas, donde James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton por 55 a 43 por ciento, en un estado que durante décadas fue uno de los bastiones electorales del conservadurismo estadounidense.

El golpe también se sintió en la Cámara de Representantes. Los demócratas consiguieron más de dos docenas de bancas y recuperaron el control de la Cámara baja, con victorias en distritos que incluso habían acompañado a Trump en las presidenciales de 2024. A esto se sumaron triunfos demócratas en estados tradicionalmente republicanos y derrotas de dirigentes impulsados personalmente por el mandatario. En Carolina del Norte, por ejemplo, el ex titular del Comité Nacional Republicano Michael Whatley cayó frente al demócrata Roy Cooper.

El resultado fue leído como un plebiscito sobre los primeros 2 años del segundo mandato de Trump. El costo de vida, el malestar económico, la guerra con Irán y los cuestionamientos por la corrupción aparecieron entre los principales motivos del descontento.

Según los sondeos a boca de urna citados por Reuters, cerca de nueve de cada diez votantes consideraron que el costo de vida era un factor importante para decidir su voto, mientras que tres de cada cuatro manifestaron estar enojados o disconformes con el rumbo del país.

La derrota republicana excede las fronteras estadounidenses y vuelve a poner bajo presión a las derechas que encontraron en Trump una referencia internacional. En Brasil, el espacio de Flávio Bolsonaro tampoco consiguió el resultado que buscaba frente al oficialismo de Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que en Argentina La Libertad Avanza (LLA) de Javier Milei atravesó durante 2026 tropiezos electorales de alcance provincial y local.

Sin necesidad de equiparar escenarios diferentes, el dato político es que el fenómeno conservador ya no parece avanzar con la misma facilidad. La derrota de Trump, por su dimensión y por el peso institucional de las cámaras perdidas, se convirtió en la señal más contundente de ese cambio de clima.

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