Opinión | 18:40
Proyecto nacional
Una construcción federal hacia 2027
Una propuesta que plantea recuperar una mirada federal, productiva y generacional, con presencia territorial, diálogo político y una estrategia de desarrollo hacia 2027.
Por Nicolás Hourclé
Mi proyecto político hacia 2027 parte de una convicción: la Argentina necesita recuperar una mirada federal, productiva y generacional que permita discutir un proyecto de país incorporando de manera efectiva la realidad de las provincias y sus comunidades.
No entiendo esta etapa como una construcción terminada ni como un espacio que ya tenga todas las respuestas. Por el contrario, la considero un proceso que requiere organización, presencia territorial, diálogo y capacidad para alcanzar acuerdos sobre la base de coincidencias concretas.
Durante demasiado tiempo, buena parte de la discusión política nacional estuvo concentrada en la Ciudad de Buenos Aires. Mi intención es contribuir a modificar esa lógica y poner en el centro a las provincias, sus dirigentes, sus sectores productivos y las necesidades concretas de cada territorio.
Una construcción federal
Creo en un federalismo que no sea solamente una declaración institucional, sino una forma de pensar y organizar la política nacional.
Por eso, considero necesario establecer canales de diálogo con gobernadores, dirigentes y referentes territoriales de todo el país. En ese camino aparecen distintas conversaciones y posibles puntos de coincidencia con figuras como Gerardo Zamora, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Ricardo Quintela y Gildo Insfrán, entre otros.
No creo que una construcción nacional pueda sostenerse únicamente sobre acuerdos circunstanciales o sobre la necesidad de enfrentar a un adversario común. La unidad que imagino debe estar basada en coincidencias programáticas y en una discusión seria sobre el modelo de país que queremos.
Experiencia y renovación
También creo que la política necesita encontrar un equilibrio entre experiencia y renovación.
La incorporación de nuevas generaciones no significa desconocer la trayectoria de quienes construyeron durante décadas dentro de las instituciones. Del mismo modo, la experiencia no debería convertirse en un límite para aquellos que buscan participar y aportar nuevas ideas.
Por eso, considero necesario generar espacios de diálogo entre dirigentes con diferentes recorridos y generaciones. Figuras como Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto, Guillermo Moreno y Carlos Selva representan experiencias políticas distintas que forman parte de una discusión que merece ser abordada sin prejuicios.
Al mismo tiempo, creo que es necesario realizar una autocrítica sobre los errores cometidos durante los últimos años. El crecimiento de nuevas expresiones políticas no puede analizarse únicamente desde afuera. También obliga a revisar qué hicimos mal, qué dejamos de representar y qué demandas de la sociedad no supimos interpretar.
La competencia interna y la participación democrática deben formar parte de esa renovación. Los liderazgos no deberían surgir exclusivamente de acuerdos entre dirigentes, sino también de mecanismos que permitan expresar la voluntad de quienes participan de cada espacio.
Trabajo, producción y desarrollo
Mi mirada sobre el futuro del país está vinculada directamente con el trabajo y la producción.
Argentina necesita desarrollar sus economías regionales, generar empleo, agregar valor a sus recursos y construir infraestructura que permita a las distintas regiones aprovechar sus capacidades productivas.
El Norte Grande tiene un enorme potencial energético, minero y agroindustrial. Esa capacidad debe formar parte de una estrategia nacional de desarrollo y no limitarse a la extracción de recursos sin una política de agregación de valor.
La producción también está vinculada con una concepción integral de soberanía. La defensa de los recursos naturales, el desarrollo industrial, el Atlántico Sur y la Causa Malvinas forman parte, para mí, de una misma discusión sobre los intereses estratégicos de la Argentina.
Hasta que se llegue
“Hasta que se llegue” no es solamente una consigna. Es la forma en la que entiendo la construcción política.
Significa sostener el trabajo cuando los resultados no son inmediatos, recorrer el territorio, escuchar, discutir ideas, construir vínculos, aprender de los errores y transformar una iniciativa individual en una capacidad política colectiva.
De cara a 2027, no considero que el desafío sea simplemente alcanzar una candidatura. Antes hay que construir una propuesta, una organización y un equipo capaces de sostenerla.
Ese camino todavía está en marcha. Y justamente por eso requiere tiempo, trabajo, organización y capacidad para sumar a quienes compartan una determinada mirada sobre el futuro de la Argentina.
