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¿Acompañar o jugar fuerte? Tunoni y los rumores de un salto al Gabinete bonaerense
Mientras públicamente se muestra como una voz crítica y propositiva, en los pasillos políticos crecen las versiones que lo ubican como posible protagonista de la gestión provincial y no solo como acompañante.
En el mundillo político bonaerense empezó a circular una pregunta que, por ahora, no tiene respuesta oficial pero sí abundantes susurros de pasillo: ¿Daniel Tunoni quiere acompañar o está preparando un salto más ambicioso?
Hasta hace poco, el dirigente venía marcando posición con declaraciones públicas sobre la crisis de la pesca, el deterioro del entramado productivo marplatense y la necesidad de un plan integral que devuelva previsibilidad a uno de los sectores históricos de la ciudad.
Un rol que muchos interpretaron como el de un dirigente que observa, opina y acompaña desde afuera, sin intención inmediata de ocupar un lugar formal en la gestión.
Sin embargo, en las últimas semanas el clima cambió. Fuentes anónimas cercanas a Tunoni aseguran que su nombre comenzó a sonar con más fuerza en conversaciones reservadas, no ya como un simple aliado político sino como un posible jugador de mayor peso.
Según esos trascendidos, no estaría descartada la chance de un desembarco en el Gabinete provincial bonaerense, en caso de que se abran espacios o se redefinan áreas vinculadas a la producción y la economía real.
La versión no sorprende del todo. Tunoni viene construyendo un discurso enfocado en la gestión, con énfasis en diagnósticos concretos y reclamos de políticas públicas de largo plazo. Para algunos, ese perfil encaja mejor en un rol ejecutivo que en la comodidad de la crítica externa. Para otros, se trata simplemente de una estrategia para ganar volumen político sin quemar etapas.
Por ahora, el propio Tunoni guarda silencio y deja que las versiones circulen. Acompañar, influir o jugar fuerte: el interrogante sigue abierto. En la política bonaerense, como suele ocurrir, las definiciones rara vez se anuncian con anticipación. Mientras tanto, las especulaciones crecen y el nombre de Tunoni empieza a figurar en un tablero que, hasta no hace mucho, parecía ajeno a sus planes inmediatos.
