Política | 19:52
Conducción cuestionada
Augusto Bianchi queda en la mira en San Andrés de Giles por sus reuniones con La Cámpora y el intendente Gesualdi
El concejal reconoció contactos con sectores kirchneristas y recibió del jefe comunal la propuesta para ocupar la vicepresidencia segunda del Concejo Deliberante.
Un militante anónimo del espacio local de LLA denunció reuniones con referentes del kirchnerismo, negociaciones con el municipio por puestos en el Estado y una ruptura con el PRO que dejó dos bloques separados en el Concejo Deliberante.
El espacio local de La Libertad Avanza en San Andrés de Giles atraviesa una profunda crisis interna que escaló hasta la cúpula provincial del partido. Un militante que participó del período electoral 2023-2025 decidió romper el silencio y, en un testimonio detallado, relató situaciones que dice haber presenciado personalmente.
El denunciante habló de reuniones con referentes de La Cámpora, negociaciones con el municipio por cargos públicos, acusaciones de traición y una ruptura con el PRO que fracturó la alianza en el Concejo Deliberante. El relato pone en jaque la coherencia discursiva de un espacio que, a nivel nacional, se presenta como opositor al kirchnerismo, mientras que, a nivel local, habría mantenido contactos estrechos con el oficialismo municipal.
La crisis no quedó en el ámbito interno. Según fuentes, la diputada provincial de La Libertad Avanza y coordinadora de la Segunda Sección Electoral, Analía Corvino, viajó a San Andrés de Giles y se reunió con los dirigentes locales.
Allí preguntó por los rumores acerca de la organización de encuentros con el kirchnerismo por parte de un referente local y advirtió que las votaciones de La Libertad Avanza deberán respetar la línea política del Presidente. En caso contrario, habría consecuencias políticas para quien no cumpla con el mandato.
La intervención de Corvino se produjo luego de que el concejal Augusto Bianchi reconociera públicamente en varios medios que mantuvo reuniones con La Cámpora. También afirmó que el propio intendente Miguel Ángel Gesualdi lo llamó por teléfono para ofrecerle el cargo de vicepresidente segundo del Concejo Deliberante, puesto que finalmente ocupó con el apoyo de la bancada oficialista.
El testimonio de un militante confirmaría los rumores a partir de una situación que describe como inquietante. Durante el período electoral, asistió a reuniones del espacio en las que se habló de contactos y encuentros con personas vinculadas a La Cámpora.
En una de ellas se hizo referencia a reuniones ya producidas entre integrantes de ambos sectores y a conversaciones para coordinar determinadas votaciones. La situación escaló cuando el militante apareció sorpresivamente en el lugar.
Al ingresar, se encontró con gente del equipo de La Libertad Avanza, entre ellos el referente de juventud Julio Orlando, junto al militante Tiago Gualtieri, y referentes de La Cámpora, hablando amigablemente en el mismo sitio. Al descubrirlos en un encuentro infraganti, decidió retirarse.
Posteriormente, en una reunión siguiente, quienes sí permanecieron allí desmintieron acuerdos espurios. Según Orlando, se trató de cuestiones institucionales y de la posibilidad de lograr una mayor presencia en el Concejo Deliberante, y no de negociaciones de votaciones para favorecer al intendente. Sin embargo, la militancia no creyó su versión.
Otro de los ejes centrales del relato apunta a conversaciones con la Municipalidad de San Andrés de Giles, gobernada por el intendente Miguel Ángel Gesualdi, del Frente Renovador.
En una de las reuniones de La Libertad Avanza, uno de los líderes manifestó que habían mantenido conversaciones con la Municipalidad y con Gesualdi respecto de determinados cargos públicos. El relato menciona específicamente la posibilidad de que personas vinculadas a La Libertad Avanza accedieran a esos puestos municipales.
Esto habría ocurrido con el visto bueno de Sebastián Pareja, quien habría avalado las negociaciones. Según las fuentes consultadas, todo sería a cambio de que los camporistas permanezcan en la ANSES local.
El testimonio también describe cómo operaba el coordinador de LLA en el distrito. Bianchi exigía en las reuniones que quienes querían participar del partido presentaran proyectos para que los ediles trabajaran y, a la vez, recepcionaba esas iniciativas fuera del Concejo Deliberante junto con los concejales.
Un ex participante presentó una de ellas, que fue llevada al Concejo, pero dada de baja antes de la sesión. Tiempo después, durante un encuentro, Bianchi acusó a esas personas de ser traidoras, funcionales a La Cámpora e incluso de cometer sedición por haber querido presentar proyectos, pese a que había sido él quien los había exigido.
El militante señala que se trató de una acusación falsa para ensuciarlos, ya que, mientras Bianchi los señalaba públicamente, mantenía sus propios vínculos con La Cámpora. Las personas cuestionadas intentaron explicar su posición, pero finalmente se retiraron del espacio tras ser expulsadas.
Esa situación generó la ruptura de la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO en el Concejo Deliberante. La concejal del PRO, Mercedes Condesse, no quiso conformar un único bloque debido a los acuerdos de Bianchi con el intendente Gesualdi.
Esto derivó en que ambos espacios quedaran separados dentro del cuerpo legislativo.
San Andrés de Giles es hoy un bastión de La Cámpora, con el kirchnerismo de Gesualdi consolidado en el poder. En 2023, Bianchi encabezó la lista de La Libertad Avanza, obtuvo el 21,69 por ciento de los votos y accedió a una banca con la promesa de ir contra La Cámpora.
Pero, si se confirman las denuncias de sumisión al intendente y los vínculos estrechos con los camporistas, el lema de La Libertad Avanza de «poner el último clavo en el ataúd del kirchnerismo» quedaría expuesto como una estafa más para sus votantes.
