Política | 19:21
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Diego Santilli y el poder que crece por fuera de Milei: el "Colo" arma su propio juego y mira a 2027
El jefe de Gabinete cuenta con musculatura propia para el año electoral.
El jefe de Gabinete se convirtió en una pieza central del Gobierno, pero también conserva vínculos propios con Mauricio Macri, Cristian Ritondo, Propuesta Republicana (PRO) y distintos gobernadores. Con Javier Milei proyectándolo para la provincia de Buenos Aires, Diego "Colo" Santilli empieza a construir un volumen político que podría trascender al propio oficialismo.
Diego Santilli dejó de ser solamente un dirigente del PRO que desembarcó en el gobierno de Javier Milei. Su llegada a la Jefatura de Gabinete lo ubicó en el centro de las decisiones nacionales, pero también le permitió ampliar una red política propia que combina oficialismo libertario, gobernadores, intendentes y sectores históricos del macrismo.
El dato que comienza a generar ruido dentro del poder es precisamente ese: el "Colo" no parece depender de una sola estructura. Santilli mantiene diálogo directo con Javier Milei, tiene canales con Karina Milei y Santiago Caputo, pero al mismo tiempo conserva relaciones con Mauricio Macri, Cristian Ritondo y dirigentes del PRO. A eso se suma un vínculo cada vez más aceitado con los gobernadores, convirtiéndolo en uno de los principales articuladores políticos de la Casa Rosada.
Y cuando un funcionario empieza a tener interlocutores propios en distintos sectores, deja de ser simplemente un funcionario. Empieza a convertirse en un actor de poder.
El hombre que habla con todos
Uno de los principales activos políticos de Santilli es su capacidad para moverse entre espacios que muchas veces tienen intereses diferentes. Desde la Jefatura de Gabinete asumió un papel central en las negociaciones con los gobernadores. Durante las últimas semanas mantuvo conversaciones con mandatarios provinciales como Raúl Jalil, Juan Pablo Valdés, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir y Gustavo Melella, entre otros, en busca de respaldo para el Presupuesto 2027 y las reformas impulsadas por el Gobierno.
Ese vínculo no es menor. Los gobernadores constituyen una estructura de poder propia y, en muchos casos, tienen capacidad para influir sobre diputados y senadores nacionales. Por eso, quien logra convertirse en interlocutor habitual de ellos acumula un capital político que puede ser utilizado mucho más allá de una negociación puntual. Santilli está construyendo justamente ese capital.
El puente con el macrismo
El segundo componente de su poder es su relación con el PRO. Aunque actualmente ocupa uno de los principales cargos del Gobierno de Milei, Santilli nunca terminó de romper sus vínculos con el espacio que lo llevó a la política nacional.
Su relación con Mauricio Macri continúa vigente y también mantiene canales con Cristian Ritondo y otros dirigentes del macrismo. La situación adquiere mayor relevancia en medio del acercamiento entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO de cara a 2027. Santilli aparece como uno de los dirigentes capaces de moverse entre ambos mundos.
Es decir, mientras ocupa un lugar estratégico dentro del Gobierno, conserva una puerta abierta hacia una estructura política que no pertenece orgánicamente a La Libertad Avanza. Ese doble vínculo le otorga una particular capacidad de negociación.
Santilli puede hablar con Milei, pero también con dirigentes que no responden directamente a Milei. Y ahí comienza a aparecer la construcción de poder propio.
El salto bonaerense
La gran incógnita es qué hará Santilli con ese capital político. La respuesta podría estar en la provincia de Buenos Aires. Javier Milei ya proyectó públicamente al jefe de Gabinete como "el próximo gobernador" bonaerense. La definición no pasó desapercibida porque coloca a Santilli en el centro de la discusión electoral de 2027.
Si finalmente Santilli se transforma en candidato, su desafío no será solamente ganar una elección. También deberá construir una estructura territorial.
Y para hacerlo cuenta con algo que otros dirigentes libertarios no necesariamente tienen: relaciones previas con intendentes, legisladores, dirigentes del PRO y sectores provinciales. Además, su experiencia como dirigente bonaerense le permite moverse dentro de un territorio que conoce desde hace años.
El "Colo" podría entonces comenzar a construir una estructura que tenga como objetivo inmediato la elección de 2027, pero que al mismo tiempo le permita consolidar una identidad política propia.
Ni Karina ni Santiago Caputo
El crecimiento de Santilli abre una pregunta inevitable dentro del esquema de poder libertario: ¿Hasta dónde llega su dependencia de Karina Milei y Santiago Caputo?
La respuesta no parece sencilla. Santilli mantiene vínculos funcionales con ambos sectores. No existe, al menos públicamente, una ruptura abierta con ninguno de los dos. Pero tampoco necesita romper. Ese es justamente el dato más interesante.
Puede trabajar con Karina Milei, negociar con Santiago Caputo, tener llegada directa a Javier Milei y, simultáneamente, mantener conversaciones con Mauricio Macri y Cristian Ritondo.
En política, tener varias puertas abiertas puede transformarse en una enorme ventaja. Y Santilli parece estar aprovechándola.
El cuarto poder dentro del poder
El escenario podría terminar configurando una suerte de cuarto polo alrededor de Santilli. Por un lado está Javier Milei, como máxima autoridad del Gobierno. Por otro, Karina Milei, con su estructura política y territorial dentro de La Libertad Avanza.
También está Santiago Caputo, con su influencia sobre sectores estratégicos del Gobierno. Y ahora aparece Santilli, con una red diferente: gobernadores, dirigentes bonaerenses, sectores del PRO, vínculos con Macri y acceso directo al Presidente.
No significa que Santilli esté enfrentado con Milei. Por el contrario: su crecimiento político se produce dentro del propio Gobierno. Pero una cosa es formar parte del poder de otro y otra muy diferente es comenzar a construir poder propio.
El desafío para la Casa Rosada
La paradoja es que el propio Gobierno podría estar contribuyendo al crecimiento de un dirigente que mañana tendrá una estructura política propia. Cuanto más negocia Santilli con gobernadores, más contactos acumula.
Cuanto más interviene en el armado bonaerense, más dirigentes puede incorporar. Cuanto más se acerca al PRO, más capacidad de negociación obtiene. Y cuanto más confianza deposita Milei en él, mayor es su exposición y su capacidad de construir liderazgo.
Por eso, el verdadero interrogante no es si Santilli está hoy afuera del poder de Milei. Está adentro. La pregunta es otra: ¿Cuánto poder propio tendrá Santilli cuando llegue 2027?
Porque si el "Colo" consigue transformar sus contactos en una estructura política concreta, podría llegar a las elecciones bonaerenses con algo más que una candidatura.
Podría llegar con una red propia. Y en política, cuando un dirigente tiene votos, territorio, dirigentes y canales directos con distintos sectores del poder, deja de ser un simple funcionario. Se convierte en un jugador. Y Santilli parece decidido a jugar por cuenta propia.
