Política | 16:22
Interior del país
El Frente Unidos buscará incorporar espacios liberales tras la reforma electoral en Santa Fe
Aparecen nuevos aliados para el oficialismo del gobernador Maximiliano Pullaro.
Tras el debate de la reforma electoral provincial de Santa Fe que se llevará a cabo entre el 20 de agosto y el 27 de agosto, el Frente Unidos para Cambiar Santa Fe se encamina a una discusión clave: el ingreso formal de tres espacios políticos a su coalición.
La mesa de debate incluirá a dos partidos de trayectoria nacional y a una nueva fuerza emergente. Por un lado, se encuentran los dos espacios históricos: el Partido Autonomista Nacional (PAN), cuyo referente a nivel nacional es el histórico José Antonio Romero Feris, y Republicanos Unidos (RU), liderado a nivel nacional por el economista liberal Ricardo López Murphy.
Por el otro, el gran protagonista de esta incorporación es Seamos Libres, un partido fundado en 2022 y presidido por el referente político y ex colaborador de la vicepresidente Victoria Villarruel, Gonzalo Nahuel Castro, un espacio que combina el liberalismo en lo económico con tintes conservadores y cristianos en lo cultural, bajo el lema "Dios, patria y familia".
Sumar a este sector no es un detalle menor para el Frente Unidos: analistas coinciden en que su incorporación inyecta una bocanada de aire fresco y una estrategia de venta clave para captar en el sur provincial a una alternativa que cree firmemente en las ideas de la libertad, pero que hoy se encuentra decepcionada de la gestión de Javier Milei y busca un canal de representación serio y con arraigo local.
Este espacio se ha consolidado por una fuerte y sostenida presencia territorial tanto en la ciudad de Venado Tuerto como en la región. Pese a que en sus inicios el partido supo tener discursos más incendiarios, en los últimos meses se ha notado una marcada moderación en su tono, alejándose del extremismo mileísta; e incluso, según señala el propio Castro, considerando que Javier Milei ha dejado de lado las ideas de la libertad para caer en un mesianismo megalómano. Todo esto, dependiendo de cómo se mueva su electorado, convirtiéndolos en piezas clave para definir elecciones.
¿El Frente Unidos se convierte en una derecha moderada, o en una derecha de buenos modales tras la incorporación de estos espacios de derecha?
