Policial y judicial | 18:37

Antecedentes ignorados

Facundo Arana pidió una solución para la inseguridad que ya se discutía desde hace 11 años

El actor reclamó por redes sociales la implementación del programa nacido en San Miguel después de que una familia cercana sufriera un hecho de inseguridad. Sin embargo, once años atrás Sergio García ya había presentado en el Concejo una iniciativa para canalizar denuncias anónimas de vecinos, mientras que en 2021 Vilma Baragiola impulsó específicamente “Ojos en Alerta”.

Facundo Arana reclamó a través de sus redes sociales que Mar del Plata implemente el programa “Ojos en Alerta” después de que una familia cercana sufriera un hecho de inseguridad, pero la propuesta de involucrar activamente a los vecinos en la prevención del delito está lejos de ser novedosa en la ciudad. El actor aseguró haber visto funcionar el sistema y lo calificó como “extraordinario”, al considerar que permitiría que la comunidad se convierta en una red de alerta para las fuerzas de seguridad.

El planteo de Arana llega, en realidad, después de varios antecedentes locales. En abril de 2015, el ex concejal del Frent Renovador (FR) Sergio García, ya como vecino, presentó ante el Concejo Deliberante un proyecto que proponía habilitar un espacio físico e informático municipal para recibir de forma anónima información sobre posibles puntos de venta de drogas.

La iniciativa de García incluso avanzaba un paso más. Una vez verificada la información por el Municipio, establecía que el propio intendente debía presentar la denuncia ante la Justicia, firmarla y comprometerse con el seguimiento del expediente. El objetivo era transformar el dato aportado por un vecino en una actuación concreta del Estado y no dejar la responsabilidad únicamente sobre quien advertía la situación.

El antecedente no era exactamente el mismo sistema que hoy promociona Arana, pero sí compartía un principio central, utilizar la información de los ciudadanos para alimentar una respuesta institucional frente al delito. Por eso, presentar ahora la participación vecinal como una solución que recién llega desde afuera omite una discusión que Mar del Plata ya había comenzado hace más de una década.

El propio creador del sistema, Cristian Méndez, advirtió además esta semana que la herramienta no funciona solamente con un número de WhatsApp y buena voluntad. Señaló que requiere capacitación, operadores y recursos suficientes para responder a las alertas, al punto de recomendar que no se implemente donde no exista una estructura capaz de sostenerla.

Así, el reclamo de Arana puede volver a darle visibilidad al problema, pero llega sobre un terreno que Mar del Plata ya había transitado. La discusión real no parece ser descubrir una idea nueva, sino explicar por qué propuestas de participación vecinal presentadas desde 2015 y retomadas formalmente en 2021 nunca terminaron consolidándose en la ciudad.

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