Opinión | 17:25
Reflexión política
La Argentina no necesita más casta ni más tribus: necesita volver a ser una Nación
Fernando López Duhour plantea la necesidad de abandonar las disputas partidarias y recuperar una visión de país centrada en la producción, el trabajo, la educación, la seguridad y el desarrollo nacional.
Por Fernando López Duhour
Durante años, la política argentina se acostumbró a discutir nombres.
Quién gana.
Quién pierde.
Quién traicionó a quién.
Quién abandonó un espacio para incorporarse a otro.
Mientras tanto, los argentinos continuaron enfrentando problemas mucho más concretos.
El comerciante que no accede a un crédito.
El jubilado que debe elegir entre remedios y alimentos.
La madre que quiere trabajar y no encuentra cómo compatibilizar su vida familiar con el empleo.
El joven que estudia y piensa que su futuro está en otro país.
La política habla cada vez más de sí misma y cada vez menos de esas personas.
Por eso, Esperanza Nacional ha comenzado una nueva etapa.
No una etapa basada en las disputas de siempre.
No una etapa construida sobre la confrontación permanente.
Sino una etapa centrada en una pregunta mucho más simple:
¿Qué necesita la Argentina para volver a ponerse de pie?
La respuesta no pasa por una nueva grieta.
Tampoco por una nueva tribu política.
La respuesta pasa por recuperar la idea de Nación.
Una Nación que vuelva a pensar en términos de producción.
De trabajo.
De familia.
De seguridad.
De educación.
De futuro.
Una Nación que vuelva a observar la política internacional preguntándose qué le conviene a la Argentina y no qué le conviene a una ideología.
Una Nación que entienda que el desarrollo no se logra enfrentando a los argentinos entre sí, sino construyendo objetivos comunes.
En los próximos meses veremos a muchos dirigentes discutir cargos, alianzas y candidaturas.
Es parte de la política.
Pero millones de argentinos están esperando otra conversación.
La conversación sobre cómo producir más.
Cómo generar empleo.
Cómo recuperar la movilidad social.
Cómo volver a creer que el esfuerzo tiene recompensa.
Esperanza Nacional parece haber comprendido que allí se encuentra el verdadero desafío.
No en representar una tribu.
No en alimentar una grieta.
Sino en volver a representar una Nación.
