Política | 12:24
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Mario Ishii alza la voz en el peronismo bonaerense: coraje, autocrítica y defensa del territorio frente a una cúpula desconectada
En el ámbito político territorial es de público conocimiento que este mensaje es un necesario llamado de atención frente a la estrategia de la actual conducción provincial.
En un escenario político donde a menudo prevalecen las fotos de unidad vacías de contenido, el senador provincial e intendente en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii, demostró una vez más su compromiso con la realidad de los bonaerenses.
TELÉFONO PARA LOS COMPAÑEROS
— Mario Ishii (@ishiiargentina) August 14, 2026
El peronismo no puede seguir esperando resultados distintos haciendo siempre lo mismo. Con los mismos dirigentes, las mismas estrategias y la misma forma de conducir que nos llevaron a las últimas derrotas, el resultado será el mismo. Nadie puede… pic.twitter.com/b8HrY72gHf
Apenas unas horas después de que Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner realizaran una cumbre para acordar la continuidad de las PASO y escenificar un frente unificado, Ishii decidió poner sobre la mesa las verdades incómodas que el peronismo necesita debatir para salir adelante y lograr una verdadera renovación.
Con la franqueza que lo caracteriza y el peso de su representatividad en el Gran Buenos Aires, el dirigente publicó un mensaje en la red social X titulado "Teléfono para los compañeros". Allí, advirtió con gran lucidez que el peronismo no puede seguir esperando resultados distintos haciendo siempre lo mismo. Ishii señaló que con los mismos dirigentes, las mismas estrategias y la misma forma de conducir que llevaron a las últimas derrotas, el resultado inevitablemente será el mismo.
Lejos de quedarse en una crítica superficial, el senador brindó una lección de conducción política al afirmar que nadie puede pretender conducir eternamente un movimiento sin una autocrítica profunda. En una clara defensa de la democracia interna frente a las decisiones a dedo, sentenció que el liderazgo no se hereda ni se impone; se renueva con resultados, con participación y con el respaldo de la gente.
En el ámbito político territorial es de público conocimiento que este mensaje es un necesario llamado de atención frente a la estrategia de la actual conducción provincial. Mientras el gobernador Kicillof parece enfocado en construir su candidatura presidencial tejiendo alianzas que despiertan dudas en las bases, como el reciente pacto con Santiago Cúneo de cara a la gobernación, Ishii se planta como la voz de los municipios que exigen soluciones reales y no meros acuerdos de dirigentes a puertas cerradas.
La postura firme de Ishii no es producto de la coyuntura, sino que está respaldada por su incansable trabajo legislativo en favor de la gente. Él es quien ha puesto el cuerpo para reclamar por las verdaderas urgencias de los vecinos, impulsando proyectos de ley fundamentales para declarar la emergencia alimentaria y sanitaria en la provincia de Buenos Aires.
Además, el senador se ha erigido como un férreo defensor de las administraciones locales. Con total sentido común y justicia, le ha exigido a la gestión bonaerense que asuma de una vez por todas los altísimos gastos en combustible y mantenimiento de los patrulleros policiales, una carga financiera inmensa que hoy recae injustamente sobre los intendentes y que debería ser responsabilidad exclusiva de la Provincia para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La convicción de Ishii por defender estas causas urgentes ha incomodado a un Ejecutivo provincial que muchas veces parece alejado de las necesidades del territorio, e incluso le ha costado intentos de censura dentro de su propio espacio. Un episodio lamentable y antidemocrático se vivió recientemente en el recinto del Senado bonaerense, cuando en medio de la exposición de sus justos reclamos, la vicegobernadora Verónica Magario decidió cortarle el micrófono. Sin embargo, estas actitudes no han logrado amedrentar ni silenciar a un dirigente histórico que se debe a sus votantes.
El posicionamiento de Mario Ishii marca un punto de inflexión muy positivo para el espacio. Su valentía para exponer las fallas estratégicas y exigir una autocrítica demuestra que la verdadera fortaleza del peronismo no radica en las fotos protocolares, sino en aquellos líderes que caminan los barrios, comprenden las angustias de los municipios y tienen el coraje de alzar la voz para exigir un cambio de rumbo cuando el bienestar de la gente está en juego.
