Política | 17:56

Regreso después de diez meses

Montenegro volvió a la Intendencia y admitió que la inseguridad se agravó

Después de diez meses en el Senado bonaerense, el jefe comunal aseguró que la realidad delictiva de Mar del Plata cambió y planteó cuatro ejes para enfrentarla. También respaldó la gestión de Agustín Neme y confirmó que seguirá dentro de su equipo.

Guillermo Montenegro reasumió la intendencia de General Pueyrredon después de diez meses en el Senado bonaerense y explicó que tomó la decisión ante el agravamiento de la inseguridad en Mar del Plata. “Hay un problema muy grave con relación a la seguridad y tomé la decisión de ponerme al frente”, afirmó durante una conferencia en el Centro de Operaciones y Monitoreo.

El intendente reconoció que “en los últimos diez meses la realidad cambió” y sostuvo que los vecinos sienten miedo, evitan salir o temen por sus hijos. “El delincuente está cómodo”, lanzó, y reclamó que quienes cometan delitos enfrenten las consecuencias.

Montenegro estableció cuatro prioridades para esta nueva etapa: defender a la víctima, detener al delincuente y evitar que salga, respaldar a las fuerzas de seguridad y terminar con las discusiones jurisdiccionales. En ese sentido, consideró fundamental coordinar el trabajo del Municipio con Provincia, Nación, jueces y fiscales.

El jefe comunal reveló que el viernes, cuando resolvió regresar, habló con el gobernador Axel Kicillof, el ministro de Seguridad bonaerense Javier Alonso, Diego Santilli y el presidente Javier Milei. Según explicó, les planteó la necesidad de trabajar conjuntamente para responder a la situación de Mar del Plata.

Sobre los diez meses de Agustín Neme al frente del Ejecutivo, descartó diferencias y aseguró que “trabajó muy bien”. Montenegro remarcó que ambos mantienen una relación personal y profesional y confirmó que Neme continuará formando parte del equipo, aunque deberá definir cuál será su próximo lugar.

Ante la posibilidad de modificaciones en el gabinete, evitó anticipar decisiones y asumió personalmente el costo de los resultados que consiga la gestión. “Ahora la responsabilidad es mía, a quien se va a medir por eso es a mí y el que da la cara por el vecino soy yo”, cerró.

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