Política | 18:07

Navegación en el Río de la Plata

Prácticos aseguran que su pericia puede ahorrar millones de dólares por viaje a los buques

El histórico práctico “Ruso” Tomasevich explicó cómo operan en aguas con escaso margen para permitir que las embarcaciones transporten más carga. En Up River calcularon que el beneficio adicional para el complejo podría alcanzar los 3.000 millones de dólares anuales.

El histórico práctico del Río de la Plata conocido como el “Ruso” Tomasevich puso números al aporte económico que representa su profesión para los grandes buques comerciales. Durante el programa Up River, explicó que la experiencia para navegar con márgenes mínimos permite aumentar la carga transportada y generar importantes beneficios para armadores y cargadores.

Tomasevich sostuvo que mientras en otras partes del mundo los barcos operan con unos 60 centímetros de margen de seguridad, los prácticos del Río de la Plata pueden navegar con una distancia mucho menor respecto del lecho. “El práctico va con el pecho y navega en el barro”, describió sobre una tarea que requiere conocimiento de las condiciones del estuario.

Según explicó, esa maniobra puede evitar que un buque deje de transportar hasta 700 contenedores. El periodista Nicolás Carugatti llevó el cálculo al movimiento anual del Cordón Industrial y señaló que, si cada uno de los 3.000 buques de ultramar que ingresan al complejo Up River obtuviera un millón de dólares adicional, el beneficio alcanzaría los 3.000 millones de dólares anuales.

El entrevistado también cuestionó la creciente dependencia tecnológica dentro de la navegación. Advirtió que la experiencia acumulada por capitanes y prácticos está perdiendo terreno frente a decisiones tomadas desde oficinas, pese a que las condiciones del Delta y del estuario cambian permanentemente.

Tomasevich apuntó además contra determinadas regulaciones de la autoridad marítima y utilizó como ejemplo las restricciones para navegar con niebla. A su entender, algunas normas terminan demorando innecesariamente la actividad comercial incluso cuando las embarcaciones de los prácticos cuentan con equipamiento para operar.

El práctico cerró cuestionando que la discusión pública se concentre en los honorarios que perciben estos profesionales y no en el beneficio económico de su trabajo. “Se fijan en cuánto gana un práctico, pero se olvidan del riesgo y de la plata que ahorran”, resumió.

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