Política | 14:15
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¿Quién maneja el joystick de Neme? Giri pierde terreno y los libertarios meten mano en la Intendencia marplatense
El intendente interino quedó atrapado entre funcionarios ligados al armado de Emiliano Giri y una creciente influencia libertaria que tendría a Cecilia Martínez y Emiliano Recalt como piezas clave. Mientras tanto, Alejandro Carrancio mueve sus fichas y la interna del poder local se recalienta.
El círculo de Agustín Neme empieza a mostrar un mapa político bastante más complejo que el que acompañó su llegada a la Intendencia interina de General Pueyrredon. Entre funcionarios vinculados históricamente al armado de Emiliano Giri, dirigentes libertarios con terminales propias y una mesa chica cada vez más atravesada por la interna del oficialismo, el poder municipal parece estar reacomodándose a toda velocidad.
Neme llegó al Palacio Municipal como primer concejal de la lista que llevó a Guillermo Montenegro a la Intendencia y, desde mucho antes, mantuvo una relación política estrecha con Giri. De hecho, La Postal de Mar del Plata reconstruyó que la relación comenzó en 2013, cuando Neme integró el equipo de campaña de quien entonces era candidato a concejal, describiendo a Giri como su padrino político.
En 2025, el propio Giri reivindicaba públicamente a Neme como parte del equipo que había acompañado a Montenegro durante años.
Pero el tablero de 2026 parece ser otro. En el entorno del intendente interino sobreviven nombres que durante años estuvieron asociados al espacio de Giri: Guillermo Volponi, Mariano Bowden y Agustina Marchén. Los antecedentes públicos muestran esa cercanía política.
Giri había destacado a Bowden y Marchén entre los jóvenes dirigentes que debían asumir responsabilidades en la renovación del espacio, mientras que distintas reconstrucciones periodísticas ubicaron a Volponi dentro de su esquema político.
El caso Bowden resulta particularmente ilustrativo. En 2025, Neme y Giri salieron públicamente a respaldar al titular del Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (EMViAl) frente a cuestionamientos sindicales, mientras que desde Propuesta Republicana (PRO) se analizaba incluso su posicionamiento para una eventual candidatura al Concejo Deliberante (HCD).
Hoy, con Neme sentado en el sillón municipal, aquellos nombres continúan ocupando lugares relevantes dentro de la estructura de Gobierno. La pregunta política, entonces, no es solamente quién está dentro del gabinete, sino quién conserva capacidad de influencia sobre esos espacios.
Ahí aparece la primera paradoja: mientras distintas versiones vienen señalando un enfriamiento entre Neme y Giri, parte del personal político que históricamente orbitó alrededor del empresario continúa teniendo presencia en áreas sensibles de la administración. NOVA ya había publicado en junio versiones sobre una interna silenciosa entre ambos, vinculada al reparto de poder y al futuro del espacio después de la salida de Montenegro hacia el Senado bonaerense.
La segunda paradoja llega desde el otro lado de la avenida política: La Libertad Avanza (LLA). En torno a Neme comienzan a aparecer dirigentes y operadores vinculados al universo libertario, con Rodrigo Emiliani como uno de los nombres que genera ruido político y con una estructura que tendría como referencias a Alejandro Carrancio, Cecilia Martínez y Emiliano Recalt.
La relación entre Martínez, Recalt y Carrancio no es una especulación menor: ya en 2023 ambos concejales integraban la lista de La Libertad Avanza impulsada por Carrancio, quien por entonces encabezaba la candidatura a diputado bonaerense por la Quinta Sección. Además, publicaciones posteriores describieron a Martínez y Recalt como dirigentes de extrema confianza de Carrancio.
En ese esquema, Cecilia Martínez aparece como una pieza especialmente relevante. La dirigente libertaria ya tenía antecedentes de trabajo político junto a Carrancio y compartió con Recalt el armado local de La Libertad Avanza. En 2025, ambos volvieron a mostrarse públicamente junto al diputado provincial en actividades partidarias, consolidando una sociedad política que excede la simple convivencia parlamentaria.
Y si el joystick está efectivamente en manos de Martínez, el copiloto institucional sería Recalt. El presidente del Concejo Deliberante ocupa una posición estratégica: no sólo conduce el cuerpo legislativo, sino que además forma parte de una estructura libertaria que tiene vínculos políticos previos con Carrancio. En otras palabras, el oficialismo municipal puede tener una conducción formal en el Ejecutivo y, al mismo tiempo, estar obligado a negociar permanentemente con actores que responden a otras terminales.
Por eso, el verdadero interrogante que deja este nuevo escenario no es simplemente si Neme está más cerca o más lejos de Giri. La cuestión de fondo es quién está construyendo el poder alrededor del intendente interino mientras el PRO local atraviesa sus propias fracturas y La Libertad Avanza busca ampliar su influencia territorial.
La foto empieza a quedar bastante más cargada: nombres que históricamente fueron promovidos por Giri permanecen en puestos relevantes; Neme aparece cada vez más obligado a construir su propia mesa de poder; los libertarios suman capacidad de interlocución desde el Concejo y desde la Legislatura bonaerense; y Carrancio conserva una red política propia que conecta a Martínez y Recalt.
En la política marplatense, donde nadie abandona una mesa sin antes asegurarse otra silla, el dato puede ser menos anecdótico de lo que parece. Porque mientras algunos miran dónde está Giri, otros ya están mirando quién tiene el joystick de Neme.
