Política | 19:25

Mapa en disputa

Un paper vincula petróleo, cooperación militar y logística antártica en una amenaza creciente para Argentina

El texto sostiene que la explotación de la cuenca Malvinas Norte y el fortalecimiento de Punta Arenas podrían modificar las condiciones de acceso al Atlántico Sur.

Un documento denominado “Operación Pinza Austral” advierte sobre una posible reconfiguración estratégica en el extremo sur y plantea que Argentina podría quedar condicionada entre la presencia británica en Malvinas y el fortalecimiento de Punta Arenas como nodo logístico hacia la Antártida. Se trata de una interpretación geopolítica elaborada a partir de antecedentes históricos, decisiones energéticas y acuerdos militares mencionados en el propio paper.

El análisis comienza por el Estrecho de Magallanes y recuerda los acuerdos limítrofes entre Argentina y Chile, particularmente el Tratado de 1881, el Protocolo de 1893 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. También pone el foco sobre el Decreto 457/2021, cuya Directiva de Política de Defensa Nacional incluyó referencias a la exploración, estudio y control conjunto sobre el Estrecho y el Mar de Hoces.

Uno de los ejes centrales es Sea Lion, el proyecto petrolero situado en la cuenca Malvinas Norte. Según el material, Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration proyectan una inversión de 2100 millones de dólares, con primer petróleo previsto para marzo de 2028 y un eventual pico de 55 mil barriles diarios hacia 2032.

El paper vincula ese desarrollo con la histórica cooperación entre Chile y Reino Unido y sostiene que Punta Arenas estaría ganando peso como centro logístico para actividades británicas vinculadas con Malvinas y la Antártida. También menciona vuelos militares, movimientos navales y acuerdos de cooperación entre ambas fuerzas durante 2024 y 2025.

La hipótesis presentada es que el esquema conformaría una suerte de “pinza”, con Malvinas hacia el este y Punta Arenas hacia el oeste. Bajo esa interpretación, Argentina perdería centralidad sobre rutas estratégicas del Atlántico Sur y encontraría mayores dificultades para proyectarse hacia la Antártida.

El documento suma además elementos financieros, tecnológicos y jurídicos, entre ellos seguros marítimos, infraestructura submarina y normativa vinculada con el continente blanco. No se trata de una operación oficialmente reconocida con ese nombre, sino de una lectura estratégica que agrupa distintos movimientos y antecedentes para advertir sobre un posible deterioro de la posición argentina en el sur.

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