Política | 08:08
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Guillermo Castello vuelve a sonar en la derecha bonaerense y UNIR mira a los desencantados de LLA
El ex diputado provincial se anota como precandidato a gobernador, de cara al 2027.
El dirigente marplatense Guillermo Castello aparece nuevamente en las conversaciones electorales de cara a 2027. Su posible candidatura por UNIR tendría un condimento particular: su recorrido por la Coalición Cívica ARI (CCA), el espacio liberal de José Luis Espert, su paso por un monobloque propio y su posterior desembarco en La Libertad Avanza (LLA).
Guillermo Castello vuelve a aparecer en la conversación política de la derecha bonaerense. De cara a las elecciones de 2027, el dirigente marplatense asoma como una posible carta electoral de UNIR, el espacio que conduce Alberto Asseff, en un movimiento que podría apuntar a captar a dirigentes y votantes que quedaron incómodos dentro de La Libertad Avanza.
La eventual candidatura todavía no aparece formalizada públicamente, pero el nombre de Castello tiene un atractivo particular para una estructura que busca posicionarse por fuera de la conducción libertaria. El dirigente conoce desde adentro distintos sectores de la centroderecha y del liberalismo, y esa trayectoria podría convertirlo en una pieza de articulación para una eventual construcción alternativa.
El antecedente con UNIR no es nuevo. En 2019, Castello fue candidato a gobernador bonaerense dentro del armado liberal encabezado por José Luis Espert, en una estructura electoral vinculada al partido de Asseff. Aquella experiencia lo ubicó tempranamente en el espacio que intentaba disputar el electorado de derecha por fuera de Cambiemos (C).
Su recorrido político, además, resulta particularmente llamativo. Castello tuvo pasado en Recrear y posteriormente ocupó un lugar dentro de la Coalición Cívica, espacio desde el cual llegó a ser diputado provincial por Cambiemos. Con el tiempo se acercó al liberalismo de Espert y luego construyó su propio espacio, Libre, antes de terminar incorporándose a La Libertad Avanza. Ahora, esa historia podría estar entrando en un nuevo capítulo.
El malestar dentro de La Libertad Avanza
El escenario comenzó a modificarse durante 2026, cuando Castello quedó envuelto en tensiones con la conducción del bloque bonaerense de La Libertad Avanza. Según trascendió, el diputado evaluaba incluso abandonar la bancada libertaria y regresar a un esquema de monobloque, en medio de diferencias con la conducción encabezada por Agustín Romo.
El conflicto no sería solamente personal. Detrás aparece una discusión más profunda sobre el armado de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, la distribución de espacios de poder y el lugar que tendrán aquellos dirigentes que llegaron al espacio libertario desde otras estructuras.
Castello había ingresado formalmente al bloque de LLA en noviembre de 2024, cuando dejó su monobloque Libre y pasó a integrar la bancada libertaria. Su incorporación fue presentada entonces como un avance para fortalecer al espacio en la Cámara de Diputados bonaerense. 2 años después, la situación parece ser bastante diferente.
En ese contexto, un eventual alejamiento de Castello podría tener un efecto político que exceda su propia banca. El interrogante que empieza a circular es si detrás de una eventual ruptura podrían aparecer otros dirigentes que tampoco se sienten representados por la conducción actual de LLA.
La apuesta de UNIR
Para UNIR, el escenario puede resultar especialmente atractivo. Alberto Asseff viene planteando durante 2026 la necesidad de construir una alternativa política capaz de contener a sectores que quedaron desilusionados tanto con los espacios tradicionales como con las nuevas expresiones de la derecha.
La estrategia apunta a recuperar una identidad liberal, republicana y conservadora, pero con una estructura propia y sin quedar necesariamente subordinada a La Libertad Avanza.
En ese esquema, Castello podría cumplir una función particular. No solamente por su experiencia electoral, sino también por los vínculos que conserva con diferentes sectores de la centroderecha bonaerense.
La hipótesis que circula en la rosca provincial sostiene que el espacio podría intentar atraer a dirigentes de LLA desencantados con el rumbo interno del partido, junto con algunos dirigentes provenientes de la centroderecha tradicional y sectores que quedaron desacomodados después de la reconfiguración política de los últimos años.
Entre ellos aparecen, como posibilidad política, dirigentes que alguna vez militaron en la Coalición Cívica-ARI y que actualmente carecen de una referencia clara dentro del mapa opositor al peronismo. Sin embargo, hasta el momento no aparecen confirmaciones públicas suficientes para señalar nombres concretos como incorporaciones cerradas. Por eso, el movimiento debe ser leído como una hipótesis de construcción política y no como una lista de pases consumados.
Mar del Plata, una pieza del tablero
El factor marplatense también puede ser determinante. Castello tiene una larga trayectoria política en General Pueyrredon y conoce el territorio de la Quinta Sección Electoral. Su eventual candidatura podría permitirle a UNIR recuperar presencia en una región estratégica de la provincia.
El propio Asseff viene desarrollando actividad política en Mar del Plata y recientemente volvió a instalar la discusión sobre la autonomía municipal y la necesidad de que los recursos generados en la ciudad tengan un mayor retorno para el distrito.
En ese sentido, una eventual sociedad política entre Asseff y Castello tendría una lógica territorial evidente: UNIR aportaría la estructura partidaria y una identidad política definida, mientras que Castello podría aportar conocimiento territorial, experiencia legislativa y conexiones con distintos sectores de la derecha bonaerense. La pregunta, entonces, no pasa solamente por si Castello será candidato.
El verdadero interrogante de la rosca bonaerense es si puede convertirse en el primer nombre visible de una construcción más amplia destinada a captar a los desencantados de La Libertad Avanza. Su trayectoria muestra que Castello ya transitó varias de las estaciones que hoy vuelven a encontrarse en la política bonaerense: la centroderecha tradicional, la Coalición Cívica, el liberalismo de Espert, los espacios propios y finalmente La Libertad Avanza.
Si efectivamente vuelve a cruzar de vereda, no sería un movimiento completamente inesperado. Sería, más bien, otra vuelta de un dirigente acostumbrado a moverse entre los distintos sectores que conforman la derecha argentina. Y en una provincia donde el armado de 2027 ya comenzó a disputarse mucho antes de que se conozcan las candidaturas, la pregunta que empieza a circular es sencilla: ¿Castello solamente está buscando dónde jugar o está empezando a juntar jugadores?
