Policial y judicial | 18:35

Debate penal

Una causa de CABA podría dar un giro si prospera el pedido para investigar la muerte de una adolescente bajo otra figura legal

El padre de la joven difundió un mensaje público para visibilizar el reclamo y solicitar el acompañamiento de la sociedad.

Valentina tenía 18 años y murió en un siniestro vial que, según denuncia su familia, fue provocado por un conductor que circulaba a una velocidad excesiva. Su padre reclama que la Justicia revise la calificación legal del hecho y sostiene que no se trató de un simple accidente.

El hecho ocurrió el viernes 28 de noviembre de 2025 en el barrio Monserrat, CABA, cuando una camioneta embistió a alta velocidad el automóvil en el que viajaban Valentina García y Maite Garmendia, de 18 y 19 años, respectivamente, quienes fallecieron en el acto.

El dolor de perder a una hija se transformó para el padre de Valentina en una lucha por justicia. La joven tenía apenas 18 años, era una estudiante brillante y, según describe su familia, tenía toda una vida por delante. Sin embargo, sus sueños y proyectos quedaron truncados luego de un trágico siniestro vial que ahora es objeto de una disputa judicial.

Frente a esta situación, el padre de la joven inició un pedido público para que la Justicia argentina revise la calificación legal de la causa y evalúe la posibilidad de modificar la carátula a homicidio simple con dolo eventual.

A través de un mensaje difundido en redes sociales, el hombre pidió ayuda y colaboración para visibilizar el reclamo.

En su mensaje, el padre cuestionó la diferencia entre las consecuencias penales que puede afrontar una persona que provoca una muerte utilizando un arma de fuego y aquellas que corresponden cuando el fallecimiento se produce como consecuencia de una conducta extremadamente peligrosa al volante.

"Pareciera que es más barato matar con un auto que con un arma de fuego", sostuvo el hombre, quien considera que la conducta del conductor involucrado en el hecho excedería lo que habitualmente se entiende como un accidente de tránsito.

Según su planteo, el conductor habría circulado a una velocidad extremadamente elevada y habría ignorado normas básicas de seguridad vial, transformando el vehículo en un potencial instrumento letal. Para la familia, esas circunstancias deben ser analizadas por la Justicia para determinar si existió una aceptación consciente del riesgo de provocar la muerte de otra persona.

El reclamo apunta así a que el caso deje de ser investigado bajo la figura de homicidio culposo agravado, prevista en el artículo 84 bis del Código Penal, y que se analice la posibilidad de encuadrarlo como un homicidio cometido con dolo eventual, siempre que las pruebas reunidas permitan demostrar que el acusado actuó aceptando el riesgo concreto de causar un resultado fatal.

"Modificar esta calificación no es un capricho técnico", expresó el padre, quien considera que una eventual modificación de la carátula permitiría que la Justicia valore la conducta del acusado desde una perspectiva acorde con la gravedad de los hechos.

La familia insiste en que no busca privilegios, sino que se investigue a fondo lo ocurrido y que, en caso de comprobarse una conducta deliberadamente temeraria, la responsabilidad penal sea determinada de acuerdo con la verdadera dimensión de los hechos.

"Valentina solo tenía 18 años. Era una estudiante brillante", recordó su padre, quien sostiene que la joven no debe convertirse en una estadística más de las tragedias viales.

Con un mensaje que busca instalar el reclamo en la sociedad, la familia resume su pedido en una frase que se convirtió en bandera de su lucha: "Justicia por Valentina. No fue un accidente, fue una decisión".

 
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