Política | 11:08

Fuga libertaria

Dante Gebel acelera su armado político y pone un pie en Neuquén rumbo a 2027

El pastor y conferencista busca rumbearse hacia los próximos sufragios.

El pastor y comunicador comenzó a transformar su fuerte capacidad de convocatoria en estructura territorial. Con Consolidación Argentina como vehículo político, reúne dirigentes de distintos espacios y busca posicionarse como una alternativa tanto al kirchnerismo como a Javier Milei.

Dante Gebel empieza a dejar atrás la etapa de las especulaciones para avanzar hacia una construcción política concreta con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027. El pastor evangélico, reconocido por su trayectoria religiosa y mediática, comenzó a desplegar una estructura territorial que ya tiene uno de sus primeros puntos de apoyo en Neuquén.

El desembarco se realiza a través de Consolidación Argentina, el espacio que viene articulando dirigentes de diferentes procedencias políticas alrededor de una eventual candidatura presidencial de Gebel. La estrategia busca convertir el reconocimiento público del pastor y su capacidad de convocatoria en una organización con presencia real en las provincias.

Neuquén aparece así como una de las piezas iniciales de ese armado. Allí comenzaron a reunirse dirigentes vinculados a distintas tradiciones políticas, entre ellos referentes del espacio de Miguel Ángel Pichetto, integrantes del Movimiento Popular Neuquino, exintendentes y dirigentes que se alejaron de la estructura del gobernador Rolando Figueroa.

Uno de los nombres que aparece en esta construcción es Juan Ríos, referente de Encuentro Republicano Federal. También participa Mónica Guanque, diputada provincial que rompió con el oficialismo neuquino y que encontró en Gebel una posible alternativa para continuar su actividad política.

La particularidad del armado es justamente su heterogeneidad. El proyecto no pretende limitarse al universo evangélico, pese a que la figura de Gebel tiene allí uno de sus principales respaldos. La búsqueda apunta a sumar dirigentes con experiencia política, referentes territoriales y sectores sociales que no necesariamente se sienten representados por las principales fuerzas nacionales.

El operador que aparece detrás de buena parte de este despliegue es Eugenio Casielles, legislador porteño y uno de los principales articuladores de Consolidación Argentina. Su tarea consiste en comenzar a tejer una red federal que permita que el eventual salto de Gebel a la política nacional no quede circunscripto a Buenos Aires.

El objetivo final sería llegar a 2027 con una estructura capaz de competir electoralmente. La estrategia también contempla las particularidades del calendario neuquino. Debido a que las elecciones provinciales podrían realizarse durante el primer semestre del año, el espacio considera complejo competir inmediatamente por el poder local. Por eso, el objetivo principal estaría puesto en la elección nacional y en la posibilidad de presentar candidaturas propias para el Congreso.

El proyecto de Gebel, además, busca diferenciarse deliberadamente de Javier Milei. Desde el espacio reconocen que ambos pueden compartir la condición de outsiders de la política tradicional, pero sostienen que sus perfiles y propuestas son sustancialmente diferentes. La intención sería construir una identidad propia que no quede absorbida por La Libertad Avanza (LLA).

La ecuación tampoco parece apuntar a una reconciliación con el kirchnerismo. Por el contrario, quienes trabajan en la construcción de Gebel hablan de una alternativa que pueda ubicarse por fuera de los dos grandes polos que dominaron buena parte de la discusión política argentina durante los últimos años.

Así, Gebel intenta instalarse en un espacio difícil de ocupar: el de una tercera vía con discurso propio, apoyada en su popularidad, su llegada al mundo religioso y su capacidad de convocatoria, pero acompañada por dirigentes con experiencia territorial.

El caso de Mónica Guanque muestra, además, que la construcción busca aprovechar las fracturas de las estructuras políticas tradicionales. La legisladora neuquina llegó a su banca en 2023 dentro del espacio de Rolando Figueroa, pero posteriormente tomó distancia del gobernador y pasó a integrar un interbloque opositor junto con sectores radicales y de Cumplir.

Su acercamiento a Gebel responde, según su propia mirada, a la búsqueda de una alternativa política diferente. Pero el proyecto todavía necesita superar una prueba fundamental: transformar una figura con enorme exposición pública en una organización electoral capaz de competir en todo el país.

El próximo paso podría producirse después del multitudinario evento que Gebel tiene previsto realizar el 18 de diciembre en el estadio de Vélez Sarsfield. Luego, los referentes provinciales de su espacio podrían reunirse para definir el siguiente tramo de la construcción y, eventualmente, avanzar hacia un lanzamiento político formal.

En ese escenario, febrero aparece como una fecha posible para que el pastor termine de blanquear sus intenciones electorales. La política argentina ya tiene antecedentes de figuras provenientes de ámbitos ajenos a la dirigencia tradicional que lograron transformar popularidad en votos. La diferencia, en el caso de Gebel, será determinar si su llegada al mundo político puede trascender el fenómeno religioso y mediático para convertirse en una estructura nacional.

Por ahora, Neuquén funciona como una de las primeras estaciones de ese recorrido. Gebel junta dirigentes, tantea territorios y comienza a construir una red federal. La pregunta que queda abierta es si ese movimiento terminará convirtiéndose en una candidatura presidencial competitiva o si quedará como una experiencia más dentro del amplio menú de proyectos que comienzan a mirar hacia 2027.

Lo concreto es que el pastor ya no solamente habla desde los escenarios religiosos: ahora también empieza a construir desde la política.

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