Política | 11:45

Exclusivo

Diego Santilli se encamina a ser el candidato de consenso de Javier Milei en la provincia de Buenos Aires

La Libertad Avanza (LLA) empieza a coordinar herramientas de cara los próximos sufragios.

La rosca bonaerense empieza a ordenar sus fichas de cara a 2027 y Diego Santilli aparece cada vez con mayor nitidez como el nombre capaz de sintetizar las aspiraciones de La Libertad Avanza (LLA) y Propuesta Republicana (PRO) para disputar la Gobernación. La definición pública de Sebastián Pareja, principal armador libertario en territorio bonaerense, encendió una señal que hasta hace poco parecía prematura: el "Colo" se encamina a convertirse en el candidato del oficialismo nacional para enfrentar al peronismo.

El dato no es menor. Pareja no es un dirigente periférico dentro de la estructura libertaria. Como presidente de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires y uno de los hombres de confianza del armado de Karina Milei, sus movimientos tienen lectura directa dentro de la Casa Rosada. Que haya comenzado a instalar a Santilli como candidato constituye, por lo tanto, mucho más que una declaración aislada.

La definición también expone un cambio en el tablero interno. Durante meses, Pareja y otros dirigentes libertarios aparecieron como potenciales candidatos para la Gobernación. Sin embargo, el crecimiento político de Santilli y su llegada a la Jefatura de Gabinete nacional modificaron el escenario. El ex macrista pasó de ser un posible aliado electoral a convertirse en una de las principales figuras políticas del Gobierno de Javier Milei.

El "Colo" tiene, además, una característica que puede resultar determinante: es uno de los pocos dirigentes con capacidad para sentarse en la misma mesa con libertarios y macristas sin que ninguno de los dos espacios tenga que explicar demasiado la alianza. Su pasado en el PRO le permite conservar vínculos con la estructura amarilla, mientras que su presente dentro del Gobierno lo coloca en el centro del dispositivo libertario.

La apuesta de fondo es evitar que el voto opositor vuelva a fragmentarse y termine beneficiando al peronismo bonaerense. En una elección por la Gobernación, donde no existe una segunda vuelta, la construcción de un frente amplio puede convertirse en una cuestión estratégica. Por eso, el nombre de Santilli empieza a funcionar como una pieza de negociación entre diferentes sectores.

El respaldo de Cristian Ritondo también resulta relevante. El titular del PRO bonaerense viene promoviendo una alianza amplia con La Libertad Avanza y aparece alineado con la posibilidad de que Santilli encabece la boleta provincial. La coincidencia entre Ritondo y Pareja representa una señal política potente: dos estructuras que hasta hace poco competían por el liderazgo opositor comienzan a converger detrás de un mismo candidato.

La ecuación que se intenta construir es sencilla en términos electorales, aunque bastante más compleja en términos de poder: Santilli como candidato, LLA como estructura dominante y el PRO como socio necesario para ampliar la base electoral. A eso podrían sumarse sectores radicales, intendentes y espacios vecinalistas dispuestos a enfrentar al peronismo.

Pero el supuesto consenso tiene una letra chica que todavía está lejos de resolverse. La discusión no pasa únicamente por quién será el candidato, sino también por quién manejará el armado territorial. Pareja pretende conservar el control político de La Libertad Avanza en los 135 municipios bonaerenses y no parece dispuesto a que una eventual candidatura de Santilli termine significando el retorno del PRO a los lugares de decisión que perdió frente al avance libertario.

Ahí aparece una de las principales tensiones del futuro frente electoral. Santilli necesita de la estructura libertaria para competir con posibilidades reales, pero también conserva una red de relaciones políticas construida durante sus años dentro del macrismo. El desafío será evitar que esas dos estructuras se conviertan en dos campañas paralelas que compitan por el control de la misma boleta.

La discusión sobre una eventual afiliación de Santilli a La Libertad Avanza también forma parte de esa negociación. Si bien no existe una definición formal, dentro del oficialismo se analiza cómo encuadrar jurídicamente y políticamente su candidatura. El objetivo sería que el "Colo" pueda representar al proyecto de Milei sin provocar una ruptura con el PRO ni cerrar la puerta a otros sectores que podrían incorporarse al frente.

En ese sentido, Santilli reúne una combinación difícil de encontrar en el escenario bonaerense: conocimiento territorial, experiencia electoral, vínculos con el PRO, llegada al Gobierno nacional y capacidad para dialogar con sectores que no necesariamente forman parte del núcleo duro libertario.

Su antecedente electoral también juega a favor. Santilli ya conoce la dinámica de una elección bonaerense y en 2021 encabezó la lista de diputados nacionales de Juntos en la Provincia. En 2023 volvió a competir, esta vez como candidato a gobernador, y posteriormente se incorporó de lleno al esquema político de Milei.

Ahora, su desembarco en la Jefatura de Gabinete le otorgó una dimensión diferente. Desde ese lugar se transformó en uno de los funcionarios con mayor exposición política y en un interlocutor privilegiado para la construcción de acuerdos dentro y fuera del oficialismo.

Mientras tanto, el peronismo bonaerense observa el movimiento con atención. La posibilidad de que LLA, PRO y otros sectores confluyan detrás de un único candidato modifica el escenario de una elección que, hasta hace poco, parecía marcada por una fuerte dispersión opositora.

La eventual candidatura de Santilli tampoco significa que la interna esté cerrada. Todavía deberán resolverse las candidaturas municipales, el reparto de lugares en las listas, la relación con los intendentes y el rol que tendrán figuras libertarias como Pareja. También habrá que determinar si otros espacios opositores aceptan subordinar sus aspiraciones a un frente conducido por Milei.

En paralelo, continúan apareciendo alternativas por fuera del eje LLA-PRO. El surgimiento de espacios vecinalistas y provinciales demuestra que una parte de la dirigencia bonaerense no necesariamente quiere quedar atrapada entre el peronismo y el oficialismo nacional.

Por eso, más que una candidatura formal, lo que empieza a observarse es una operación política de mayor alcance: la construcción de Santilli como candidato de síntesis.

El movimiento tiene una lógica evidente. Para Milei, Santilli puede representar una candidatura competitiva en el principal distrito electoral del país. Para el PRO, puede ser una forma de conservar protagonismo dentro de una coalición donde LLA tiene cada vez mayor peso. Para los sectores moderados de la oposición, podría convertirse en una alternativa con mayor amplitud que un candidato exclusivamente identificado con el núcleo libertario.

La gran incógnita será cuánto de ese consenso sobrevivirá cuando llegue la hora de repartir poder. Porque una cosa es coincidir en que Santilli puede ser el mejor candidato para enfrentar al peronismo y otra muy distinta es ponerse de acuerdo sobre quién arma las listas, quién conduce la campaña, qué lugares ocupan los intendentes, qué rol tendrá el PRO y cuánto poder conservará el karinismo.

Por ahora, el dato más contundente de la rosca bonaerense es que Sebastián Pareja, uno de los principales arquitectos de La Libertad Avanza en la Provincia, ya dejó de hablar de Santilli como una posibilidad lejana y comenzó a presentarlo como el dirigente que se encamina a representar al oficialismo nacional en 2027.

La candidatura todavía deberá atravesar negociaciones, acuerdos y probablemente más de una pelea interna. Pero el tablero ya empezó a moverse. Y mientras el peronismo busca definir su propio esquema para retener la Gobernación, en el campamento opositor parece comenzar a instalarse una consigna: si todos quieren ganarle a Axel Kicillof y al peronismo, Santilli podría ser el nombre detrás del cual intenten formar fila.

La rosca recién comienza, pero el "Colo" ya consiguió algo fundamental: que una parte importante del oficialismo empiece a discutir no quién podría ser el candidato, sino cómo hacer para que él llegue a serlo.

COMENTARIOS