
Policial y judicial | Ayer
Conflicto institucional
El jury en Pilar contra la jueza Sabrina Citraro destapa irregularidades y genera un fuerte debate en la justicia bonaerense
La actuación de la magistrada en un proceso de adopción quedó en la mira por demoras y resoluciones arbitrarias.

En el marco del jury que se inició a la jueza de Familia de Pilar, Sabrina Laura Citraro, afirman que por un lado la Secretaría de Enjuiciamiento de magistrados y funcionarios judiciales suma denuncias contra la acusada, y por otro, denuncian que por influencias desde la Corte, el proceso marcha de manera sospechosamente lenta.
Citraro fue desplazada estos últimos días del Juzgado de Familia 2 de San Isidro, donde subrogaba, pero continúa a cargo del Juzgado de Familia 3.
En lugar de Citraro, en el Juzgado de Familia 2, desde la gobernación bonaerense designaron a Priscila Ruth Abad.
Como se recordará, la Secretaría Permanente de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios Judiciales de la provincia de Buenos Aires inició el expediente que podría derivar en el jury de una jueza de Familia del departamento judicial de San Isidro.
Se trata de la magistrada Sabrina Laura Citraro, quien fue denunciada por el abogado Marcelo Mendoza por las irregularidades que cometió en un proceso de adopción.
El abogado acusó a la jueza por amenazas, secuestro coactivo, privación ilegal de la libertad, abuso de autoridad y falsa denuncia, más allá de su sentencia arbitraria y tardía.
Desde la Secretaría mencionada notificaron el lunes 4 de agosto a Mendoza para que en un plazo de tres días hábiles presentara las pruebas contra la jueza.
El abogado, en diálogo con NOVA, aseguró que ya presentó las pruebas solicitadas con escritos y audios, en los que constan las amenazas de Citraro.
La jueza ya había renunciado a la causa que inició Mendoza para adoptar a un hijo luego de las denuncias por las graves irregularidades que cometió y ahora el expediente pasó al Juzgado de Familia 1 de Pilar.
Mendoza inició el proceso para adoptar a Esteban, un joven que falleció en medio de la dilación que la magistrada aplicó en el expediente.
El abogado denunció a Citraro por los delitos de amenazas, secuestro coactivo, privación ilegal de la libertad, abuso de autoridad y falsa denuncia, luego de un episodio que sufrió el pasado 7 de julio último.
En esa jornada Mendoza fue citado por la jueza y en el transcurso del encuentro la magistrada lo amenazó, lo obligó a permanecer encerrado con custodia policial dos horas y dijo que lo iba a denunciar por amenazas.
Mendoza sufrió en carne propia el accionar de la jueza en un caso de adopción, en el que la magistrada mostró desinterés, y culminó con una sentencia tardía y arbitraria.
El hombre inició el trámite de adopción de Esteban Aranda, ya cuando éste último era adulto, pero la dilación en el expediente terminó en polémica.
En el transcurso del expediente Esteban falleció sin que se concretara la adopción y Mendoza continúa con la demanda ya que Aranda tuvo un hijo, y lo quiere reconocer como abuelo.
Mendoza reflexionó sobre la justicia y en una carta enviada a NOVA indicó: "Cuando hablamos de Justicia en Familia en Argentina, es inevitable que se nos representen todos los casos dramáticos, algunos con resultados fatales, que han sido noticia en nuestro país".
"Lamentablemente vivimos repitiendo discursos de un deber ser, que jamás se aplica en los juzgados de familia que pretenden engañarnos con una audaz falacia en cuanto a que no se toma en serio lo que es sumergirse en un ocaso silencioso y lúgubre que solamente ve la luz ante la tragedia que pudo evitarse y ya no se puede esconder. El drama de las familias rotas, de los niños abandonados al azaroso régimen de los juzgados de familia en Argentina", resaltó.
"Nos engañan con un sistema democrático en teoría que, al chocarse con la realidad, se levanta como un león rugiente en un circo romano. Porque el Poder Judicial en Familia es la burla más descarada y dantesca a todo lo que es lógica, verdad y equidad. Tenemos juezas, que por el solo hecho de ser mujeres o autopercibirse como tales, se da por cierto que son más nobles, trabajadoras empáticas y justas que los jueces de sexo masculino", añadió.
"Estamos hartos de escuchar que por el hecho de tener juezas mujeres, los procesos en sus juzgados van a ser sus sentencias conmovedoramente ecuánimes, ejemplarmente justos, que van a transformar a ese universo privado que es el ámbito del seno familiar", cerró.