Política | 07:37
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Hechos mueve fichas y De la Torre aparece en el radar: la nueva rosca que desafía a Milei y al PRO en la provincia de Buenos Aires
Los hermanos Passaglia buscan heredar poder territorial.
La política bonaerense comienza a dibujar una tercera vía con sello propio. Los hermanos Santiago Passaglia y Manuel Passaglia decidieron despegarse de la polarización nacional y avanzar con Hechos, un espacio que busca crecer más allá de San Nicolás y convertirse en una alternativa provincial por fuera de La Libertad Avanza (LLA) y de Propuesta Republicana (PRO).
En esa expansión, el nombre de Joaquín De la Torre empezó a circular con fuerza, mientras en los pasillos políticos también reaparece una versión más osada: un eventual regreso del dirigente a la Intendencia de San Miguel.
El movimiento de los Passaglia no es improvisado. Luego de tomar distancia del PRO y cuestionar el acercamiento de ese partido a Javier Milei, los hermanos construyeron una identidad política propia alrededor de la gestión municipal, el desarrollo territorial y la autonomía frente a las grandes estructuras nacionales.
En las últimas elecciones bonaerenses, Hechos logró aproximadamente el 24 por ciento de los votos en la Segunda Sección y consiguió tres bancas en la Cámara de Diputados provincial, un resultado que le permitió abandonar el papel de experiencia exclusivamente local.
Ahora el desafío es mucho mayor: transformar una estructura nacida en San Nicolás en una fuerza con capacidad de disputar poder en distintos puntos de la Provincia de Buenos Aires.
Los Passaglia buscan salir de San Nicolás
La expansión territorial de Hechos ya empezó a generar movimientos en diferentes secciones electorales. El objetivo de Santiago y Manuel Passaglia sería captar dirigentes que quedaron incómodos después del acercamiento entre el PRO y La Libertad Avanza, además de intendentes, ex jefes comunales y referentes municipales que no quieren quedar subordinados a las estructuras nacionales.
El planteo tiene una particularidad: Hechos intenta diferenciarse simultáneamente del kirchnerismo y del Gobierno de Javier Milei. La apuesta consiste en instalar una identidad bonaerense, con eje en la gestión y en el poder territorial, evitando que la discusión electoral quede reducida a la grieta nacional.
Manuel Passaglia cuestionó públicamente al PRO por haber perdido, según su interpretación, su identidad política al alinearse con Milei. La definición no es menor: marca que el espacio pretende ocupar justamente el lugar de aquellos dirigentes que no quieren continuar dentro del macrismo pero tampoco desean incorporarse al universo libertario.
El problema para los Passaglia es evidente: una cosa es tener una estructura consolidada en la Segunda Sección y otra muy distinta es construir una fuerza provincial capaz de competir en el Conurbano. Y allí aparece Joaquín De la Torre.
El nombre que circula para darle musculatura al armado
El exintendente de San Miguel comenzó a aparecer en las conversaciones alrededor de la expansión de Hechos. Existen antecedentes de contactos entre dirigentes vinculados a su estructura y los Passaglia, mientras que las coincidencias políticas entre ambos espacios resultan evidentes en algunos puntos: autonomía respecto de las estructuras nacionales, fuerte peso territorial y una mirada centrada en la construcción municipal.
Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación pública de que De la Torre haya sido designado como candidato o principal referente bonaerense de Hechos. La versión, por ahora, pertenece al terreno de la rosca. Pero no deja de ser políticamente atractiva.
De la Torre tiene algo que los Passaglia necesitan: una estructura territorial conurbana y experiencia política de primer nivel. San Miguel constituye una pieza importante de la Primera Sección y el dirigente conserva influencia sobre un armado que durante años fue uno de los más aceitados del Conurbano.
Para Hechos, incorporar a De la Torre significaría mucho más que sumar un nombre conocido. Podría significar conseguir una puerta de entrada al Conurbano. Para De la Torre, en cambio, Hechos podría representar un vehículo para mantener autonomía y evitar quedar atrapado entre el oficialismo libertario, el PRO y las distintas experiencias de tercera vía que intentan sobrevivir en territorio bonaerense.
La incógnita San Miguel
Pero la rosca se vuelve todavía más interesante cuando aparece el futuro de San Miguel. Desde hace años, De la Torre conserva una fuerte influencia sobre la estructura política local. Su sucesor, Jaime Méndez, ocupa la Intendencia desde 2016 y se transformó en una pieza central de la continuidad del espacio.
En ese contexto, comenzó a circular entre dirigentes una versión que abre una posibilidad diferente: que De la Torre pueda regresar a la Intendencia de San Miguel en 2027. La hipótesis tendría una lógica política. Un eventual regreso podría permitirle recuperar formalmente el control territorial del municipio, ordenar la estructura y, desde allí, preparar una transición hacia una nueva generación de dirigentes, eventualmente vinculada a la expansión de Hechos y al armado de los Passaglia.
Pero existe un dato que obliga a ponerle un signo de interrogación a esa versión. El propio De la Torre declaró recientemente que el candidato de San Miguel para 2027 será decidido por Jaime Méndez. La definición pública parece indicar que, al menos por ahora, el exintendente no se presenta como el candidato natural para regresar al municipio.
Eso no significa que la puerta esté cerrada. En la política bonaerense, y particularmente en la rosca territorial, una cosa es lo que se dice públicamente y otra muy distinta lo que se negocia puertas adentro.
Una tercera vía que busca no ser absorbida
El eventual acercamiento entre Hechos y De la Torre también exhibe las dificultades de construir una tercera alternativa en la Provincia. Los Passaglia pretenden diferenciarse tanto de La Libertad Avanza como del PRO. De la Torre, por su parte, mantiene una trayectoria política que atravesó distintos espacios y alianzas, con vínculos tanto con sectores de la oposición tradicional como con dirigentes cercanos al universo libertario.
Ese recorrido puede convertirse en una fortaleza, por su capacidad de diálogo con distintos sectores, pero también en una dificultad a la hora de construir una identidad común. Hechos necesita evitar que su crecimiento termine dependiendo exclusivamente de figuras con pasado en otros espacios. Si pretende convertirse en una fuerza provincial, deberá construir una marca propia que pueda sobrevivir a las trayectorias individuales.
Los Passaglia parecen haber entendido esa cuestión y por eso el discurso insiste en la idea de una identidad bonaerense y municipal, alejada de las estructuras nacionales. La pregunta es si esa fórmula puede alcanzar para competir contra dos aparatos políticos de enorme dimensión como el peronismo y La Libertad Avanza.
El negocio político detrás de la rosca
La eventual sociedad entre los Passaglia y De la Torre tendría, en términos estrictamente electorales, una lógica bastante clara. San Nicolás aporta estructura, gestión y una marca política que ya consiguió representación legislativa provincial. San Miguel, en cambio, puede aportar una plataforma territorial en pleno Conurbano y una estructura política con años de experiencia.
Uno tiene proyección provincial y necesita músculo territorial. El otro tiene territorio y necesita un vehículo para proyectarse. El intercambio, por lo tanto, podría ser mucho más profundo que una simple candidatura.
Si las conversaciones avanzaran, Hechos podría dejar de ser identificado exclusivamente con los hermanos Passaglia para transformarse en una estructura bonaerense con referentes propios en diferentes secciones. Y De la Torre podría encontrar allí una herramienta para conservar protagonismo político sin quedar obligado a alinearse definitivamente con Milei o con el PRO.
Por ahora, no hay acuerdo cerrado ni candidatura confirmada. Tampoco existen elementos públicos suficientes para afirmar que De la Torre vaya a regresar a la Intendencia de San Miguel. Pero la combinación de movimientos territoriales, contactos políticos y declaraciones cruzadas permite advertir que algo se está cocinando.
Mientras La Libertad Avanza intenta consolidar su armado bonaerense y el peronismo busca recomponer su estructura, los Passaglia ensayan una jugada diferente: construir una fuerza que no tenga que pedir permiso a Buenos Aires ni a la Casa Rosada. Y en esa búsqueda, San Miguel puede convertirse en una de las piezas centrales del tablero.
La incógnita es quién terminará moviendo primero: los Passaglia para ampliar Hechos, De la Torre para definir su futuro o Jaime Méndez para decidir quién llevará la bandera del espacio en San Miguel. La rosca recién empieza, pero el mensaje ya fue enviado: en la Provincia también hay dirigentes que quieren jugar sin Milei, sin el PRO y sin pedirle permiso a nadie.
