Política | 09:18
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La interna de los Caputo: tensión, disputa por áreas clave y una convivencia que todavía no se rompe
El ministro de Economía y el arquitecto de La Libertad Avanza (LLA) enfrentados, pero en silencio.
Aunque no existe una ruptura pública entre Santiago Caputo y Luis "Toto" Caputo, en las últimas semanas comenzaron a circular versiones sobre diferencias entre ambos sectores dentro del Gobierno. La disputa, según distintas versiones periodísticas, tendría menos que ver con un enfrentamiento personal que con la influencia sobre organismos estratégicos, funcionarios y decisiones de peso dentro de la administración de Javier Milei.
Uno de los episodios que alimentó las versiones fue la pelea por el control de ARCA. Juan Pazo, identificado con el equipo económico de Luis Caputo, dejó la conducción del organismo y fue reemplazado por Andrés Vázquez, un funcionario al que distintas fuentes vinculan con el sector de Santiago Caputo. El movimiento fue leído como una modificación en el equilibrio interno del Gobierno y como una señal de la creciente influencia del asesor presidencial sobre áreas que exceden estrictamente la comunicación política.
La tensión también apareció alrededor de Boston Seguros, donde comenzaron a circular versiones sobre diferencias entre sectores vinculados a ambos Caputo. Sin embargo, las interpretaciones sobre los intereses políticos detrás de esa disputa no cuentan, hasta el momento, con una confirmación pública que permita afirmar que existe una confrontación directa entre Santiago y "Toto". El escenario, por ahora, parece estar marcado más por movimientos internos y disputas de influencia que por una ruptura formal.
Mientras tanto, la principal disputa política de Santiago Caputo parece encontrarse en otro lugar: su relación con el sector de Karina Milei y Martín Menem. Los cruces registrados durante los últimos meses expusieron una interna dentro del oficialismo que obligó incluso a intervenciones destinadas a contener las diferencias. En ese tablero, la relación entre los dos Caputo aparece como un vínculo particular: pertenecen a círculos de poder diferentes, pueden tener intereses contrapuestos en determinadas áreas, pero continúan formando parte del mismo espacio de Gobierno.
Por ahora, entonces, hablar de una "guerra de los Caputo" sería adelantarse a los acontecimientos. Lo que sí existe es una puja silenciosa por influencia y posiciones estratégicas, con movimientos de funcionarios que alimentan las versiones sobre una interna. La incógnita pasa por saber hasta dónde llegará esa convivencia y si las diferencias terminarán transformándose en una disputa política abierta dentro del Gobierno.
