Otros Municipios | 21:08
Contraste oficial
Menéndez inauguró nuevas áreas, pero ahora Merlo enfrenta denuncias por el deterioro del Eva Perón
Las presentaciones realizadas en marzo chocan con los reclamos posteriores por falta de personal, insumos y dificultades en distintos servicios.
La gestión de Gustavo Menéndez quedó nuevamente bajo fuertes cuestionamientos por el funcionamiento del Hospital Municipal Eva Perón de Merlo, luego de una sucesión de denuncias que describen falta de médicos, enfermeros e insumos y serias dificultades para atender a los vecinos. Distintas publicaciones locales vienen dando cuenta desde hace meses de una crisis que golpea al principal establecimiento sanitario comunal.
Los señalamientos incluyen sectores con escaso personal, pacientes que tendrían dificultades para ingresar y servicios que habrían reducido considerablemente su funcionamiento. También se denunció el retiro del resonador y de equipamiento de laboratorio, además de una elevada precarización entre trabajadores de enfermería mediante contrataciones bajo modalidad de monotributo.
El cuadro resulta particularmente incómodo para el Ejecutivo municipal porque en marzo Menéndez había encabezado personalmente la inauguración de una Guardia de Salud Mental, una Unidad de ACV y un equipo móvil de neurodesarrollo, presentándolos como avances de la política sanitaria local. Apenas meses después, las denuncias sobre el deterioro operativo del hospital abrieron una fuerte contradicción entre los anuncios oficiales y la situación que describen trabajadores y pacientes.
La crisis también estuvo acompañada por cambios en la conducción del establecimiento. En julio trascendieron nuevas designaciones mientras persistían los reclamos por falta de profesionales, personal de enfermería e insumos, sin que esas modificaciones lograran terminar con los cuestionamientos sobre la capacidad de atención.
El hospital cuenta formalmente con residencias reconocidas por el Ministerio de Salud de la Nación: Cirugía General y Diagnóstico por Imágenes obtuvieron categoría A, mientras Clínica Médica y Tocoginecología fueron reconocidas con nivel B. Ese dato impide afirmar que el establecimiento esté literalmente “sin médicos”, pero no desmiente las denuncias sobre déficit de personal y deterioro de servicios que vienen apareciendo desde Merlo.
Mientras las quejas continúan, el foco político recae inevitablemente sobre Menéndez. El Eva Perón depende del Municipio y las denuncias ya no describen un inconveniente aislado, sino una acumulación de problemas que ponen bajo examen una de las áreas más sensibles de su gestión: la posibilidad concreta de que un vecino llegue al hospital y encuentre la atención que necesita.
