Editorial | 07:00

Análisis

2027 en movimiento: el tablero que ya se empieza a armar

Desde el Gobierno marplatense y Propuesta Republicana (PRO) anticipan un escenario abierto, múltiples candidaturas en danza y una estrategia comunicacional que busca reinventarse.

Las definiciones que surgen desde fuentes del Gobierno marplatense y de Propuesta Republicana (PRO) comienzan a trazar el escenario político que se proyecta hacia 2027, con un tablero abierto, múltiples nombres en danza y una estrategia comunicacional en revisión.

Según lo que dejaron trascender, el mapa de posibles candidaturas incluye, por el lado del denominado "no peronismo", al diputado de La Libertad Avanza (LLA) Alejandro Carrancio, el interino marplatense Agustín Neme, el senador Maximiliano Abad y el concejal local Fernando Muro, mientras que dentro del peronismo aparecen con fuerza la legisladora bonaerense Fernanda Raverta y el ex jefe comunal Gustavo Pulti, ya sea en un armado conjunto o en una eventual competencia interna.

Este abanico de alternativas expone un clima de reconfiguración permanente, donde ninguna fuerza parece tener la hegemonía garantizada. La fragmentación política, la volatilidad del electorado y el desgaste de los discursos tradicionales obligan a pensar campañas más flexibles, capaces de adaptarse rápidamente a los cambios de humor social y a los nuevos consumos informativos.

En ese contexto, la construcción territorial y la capacidad de articulación entre espacios afines aparecen como factores decisivos.

Sin embargo, el aspecto más sugestivo del análisis aportado por estas fuentes pasa por la estrategia comunicacional. Al hablar de "una nueva vuelta más a las redes", dejan entrever que el esquema digital que predominó en los últimos procesos electorales podría estar agotándose.

La saturación de contenidos políticos, la pérdida de impacto de los formatos clásicos y la necesidad de generar vínculos más auténticos con los votantes empujan a repensar el uso de las plataformas digitales, combinándolas con mayor presencia territorial y contacto directo.

Desde el Gobierno local y el PRO entienden que el desafío central será innovar sin perder cercanía. La clave, aseguran, estará en diseñar campañas más humanas, segmentadas y participativas, capaces de reconstruir confianza y generar identificación real.

En ese camino, la incógnita sobre qué implicará concretamente esa "nueva vuelta a las redes" funciona como una señal clara: la próxima disputa electoral se definirá menos por los nombres propios y más por la capacidad de interpretar, antes que nadie, el pulso social de la ciudad.

COMENTARIOS