
Información general | 11/08
Logística
5 señales para saber si un emprendimiento necesita dar el salto a un Hub logístico
Más del 20 por ciento de los argentinos son emprendedores y aunque es considerado un acto de valentía también puede enfrentar problemas de espacio y demoras en los envíos: detectar a tiempo estas alertas puede evitar pérdidas y acelerar el crecimiento del negocio.

En Argentina, según el informe “Global Entrepreneurship Monitor (GEM)”, 1 de cada 4 personas están involucradas en algún tipo de actividad emprendedora, motivadas por la independencia laboral, la creatividad y las oportunidades que ofrece el mercado.
Sin embargo, el camino no es sencillo, y uno de los retos más grandes llega cuando la logística empieza a desbordar. Sin el apoyo adecuado, el crecimiento puede convertirse en un obstáculo en lugar de una oportunidad.
Aquí es donde entra en juego el Hub logístico: un espacio especialmente diseñado para centralizar tareas clave como almacenamiento, armado de pedidos y despacho, con procesos optimizados, tecnología y personal especializado.
Cuando un emprendedor intenta crecer sin una estructura profesional de almacenamiento y distribución, los problemas se hacen evidentes rápidamente. Aparecen errores en el armado y empaquetado de pedidos, las entregas se demoran, se pierde trazabilidad y algunos productos llegan dañados o incluso se extravían.
El desorden en el inventario es otro clásico: no encontrar lo que se necesita, comprar mercadería duplicada o simplemente no saber qué hay disponible. Todo esto se traduce en reclamos, estrés y pérdida de oportunidades, mientras el tiempo y la energía se consumen en tareas operativas que no aportan al crecimiento real del negocio.
“No existe una cifra exacta que marque el momento de dar el salto, pero hay indicadores claros. Por ejemplo, superar los 10 a 15 pedidos diarios, quedarse sin espacio para almacenar, diversificar demasiado el catálogo o enfrentar picos de demanda en fechas especiales son señales evidentes. También lo es comenzar a vender en varios canales al mismo tiempo. Incluso con un volumen moderado, si la operación se vuelve caótica, es probable que un hub logístico sea la solución para recuperar el orden y la eficiencia”, expresó Malcom Pozzi, CEO de Working Depot.
En este contexto, los especialistas señalan 5 señales claras de que tu negocio necesita apoyo logístico:
- Falta de espacio físico para almacenar mercadería.
- Procesos de armado y despacho cada vez más desordenados.
- Cuellos de botella que generan cancelaciones o dañan la reputación.
- Pérdida de foco al trabajar desde casa, lidiando con filas en correos o problemas para recibir proveedores.
- Catálogo amplio y ventas en múltiples canales sin una estructura que lo soporte.
Los errores más comunes al manejar la logística por cuenta propia suelen repetirse: almacenamiento desordenado, control deficiente del inventario, empaques poco eficientes y selección equivocada de transportes. A esto se suma la falta de recursos básicos como impresoras, balanzas o un lugar adecuado para recibir mercadería.
“Profesionalizar la operación a través de un hub logístico trae ventajas inmediatas. Centralizar procesos, reducir errores, optimizar recursos y acortar los tiempos de entrega son solo algunos beneficios. Además, la infraestructura integral (con zonas de carga y descarga, recepción de pedidos, servicios de envío integrados y herramientas digitales) facilita la creación de rutinas ordenadas y escalables”, agregaron desde Working Depot.
Para quienes todavía dudan, la recomendación es simple: no esperar a que el caos se apodere del día a día. Si el espacio es insuficiente, las tareas operativas ocupan más tiempo que las estratégicas o la organización se desmorona, es momento de dar el paso. Un hub logístico no es un gasto, es una inversión en eficiencia, profesionalización y crecimiento.
Tomar esta decisión a tiempo no solo mejora la operativa diaria, sino que fortalece la capacidad de competir en un mercado cada vez más exigente.