Política | Ayer

Zona liberada

Garrafas con alambres y abandono total en la costa marplatense

A metros de locales habilitados con exigencias estrictas, se detectaron puestos de comida en condiciones precarias durante la madrugada, en una de las zonas más transitadas de la costa marplatense.

A las 6 de la mañana, en la zona de Peña y la costa, en Playa Grande, se repitió una postal que expone falta de control y desidia municipal. En la misma manzana donde a cadenas como McDonald’s se les exige abrir recién a las 9, aparecieron garrafas atadas con alambres y puestos de comida en condiciones precarias, sin medidas mínimas de seguridad.

La escena no es aislada. A la salida de los boliches de Playa Grande, los puestos gastronómicos improvisados muestran un estado destartalado, con estructuras endebles y manipulación de elementos peligrosos en plena vía pública. Todo ocurre en un sector clave del turismo marplatense, con circulación constante de jóvenes y trabajadores durante la madrugada.

La responsabilidad recae de lleno en el intendente interino Agustin Neme, a cargo del área y del control territorial. Mientras se imponen criterios estrictos y selectivos a algunos comercios formales, se tolera un desorden evidente en otros puntos, generando un doble estándar que pone en riesgo la seguridad y deja en evidencia una gestión ausente.

La falta de inspecciones, la permisividad y la ausencia de respuestas convierten a Playa Grande en un foco de peligro evitable, en una ciudad que depende del turismo y debería garantizar reglas claras y controles iguales para todos.

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