Política | 17:07

Horizonte 2027

Victoria Villarruel no cierra la puerta a la Casa Rosada y fortalece su llegada a las provincias

Aunque todavía carece de una estructura electoral nacional propia, la vicepresidenta conserva reconocimiento, exposición institucional y diálogo con actores relevantes del interior.

Victoria Villarruel comenzó a transitar la segunda mitad del mandato con una agenda política cada vez más diferenciada de Javier Milei y sin cerrar la puerta a una eventual candidatura presidencial en 2027. Aunque hasta ahora no existe un lanzamiento formal, sus recorridas provinciales y contactos con gobernadores alimentan una construcción que excede su actividad cotidiana como presidenta del Senado.

La relación con Milei dejó hace tiempo de mostrar la unidad con la que ambos llegaron al poder en 2023. La vicepresidenta quedó afuera del núcleo de decisiones del Ejecutivo, pero conservó una plataforma institucional que le permite mantener contacto permanente con senadores, dirigentes y mandatarios provinciales.

En ese recorrido aparecen provincias como Catamarca, Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Chubut, Corrientes, Santa Cruz, Santa Fe y San Juan. Villarruel compartió actividades o encuentros con gobernadores como Raúl Jalil, Gerardo Zamora, Ignacio Torres, Maximiliano Pullaro, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Marcelo Orrego, todos provenientes de espacios políticos diferentes.

Cada encuentro puede responder a razones institucionales y, hasta el momento, ninguno permite hablar por sí solo de una alianza electoral. Sin embargo, la continuidad de esos contactos adquiere otra dimensión mientras la vicepresidenta sostiene una identidad propia y sectores del oficialismo ya la desafían públicamente a construir un proyecto por fuera de La Libertad Avanza.

Villarruel tampoco clausuró las especulaciones cuando fue consultada sobre 2027. En abril consideró prematuro confirmar una candidatura y, meses después, volvió a hablar públicamente de su voluntad de continuar sirviendo a los argentinos, sin descartar expresamente una competencia nacional.

El desafío sería transformar reconocimiento y vínculos institucionales en una estructura capaz de competir en todo el país. Villarruel todavía necesita, si decide avanzar, organización territorial, candidatos, alianzas y recursos, pero conserva una ventaja política central, puede seguir recorriendo provincias y esperando la evolución del escenario antes de mostrar definitivamente sus cartas.

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