Política | 08:04
Cruces
Santiago Caputo cruzó a Alberto Fernández y lo acusó de "cipayo" por el tema Malvinas
El asesor presidencial respondió con dureza a las críticas del ex Presidente contra Javier Milei por su política sobre las Islas Malvinas. Fernández cuestionó la compra de los F-16, calificó de "show" los anuncios del Gobierno y aseguró que la Argentina está "absolutamente desarmada".
La cuestión Malvinas volvió a convertirse en escenario de una fuerte disputa política entre el oficialismo y el peronismo. Esta vez, el enfrentamiento tuvo como protagonistas al asesor presidencial Santiago Caputo y al ex presidente Alberto Fernández, luego de las duras críticas que el exmandatario realizó contra Javier Milei por su renovada ofensiva diplomática sobre las islas.
No se me ocurre nada más cipayo que salir a ponerte del lado del Reino Unido simplemente para oponerse al Presidente Javier G. Milei. A esto ha quedado reducido el kirchnerismo. Un grupito minúsculo que no representa a nadie al servicio de intereses extranjeros. https://t.co/jj5DAHUrxX
— Santi C. (@slcaputo) September 6, 2026
Fernández cuestionó públicamente el discurso presidencial y calificó de "show" la cadena nacional en la que Milei anunció nuevas medidas vinculadas con la soberanía argentina sobre Malvinas, entre ellas sanciones contra empresas que participen de actividades petroleras en el archipiélago. También sostuvo que el Gobierno buscó reposicionarse políticamente a partir de una cuestión que, según su mirada, forma parte de una política histórica del Estado argentino.
Pero el punto que provocó la reacción de Caputo estuvo relacionado con la capacidad militar argentina. Fernández sostuvo que el Reino Unido no debería preocuparse por las nuevas medidas porque la Argentina se encuentra "absolutamente desarmada" y cuestionó especialmente la adquisición de 24 aviones F-16 realizada durante la gestión de Milei.
El ex Presidente calificó a los cazas como aviones antiguos y cuestionó las condiciones tecnológicas en las que llegaron al país. Incluso habló de un supuesto “desfalco” y apuntó directamente contra la política de Defensa del actual Gobierno.
La respuesta de Santiago Caputo no tardó en llegar. El asesor presidencial utilizó las redes sociales para contestar las declaraciones de Fernández y lanzó una de las acusaciones más fuertes de la reciente disputa política. "No se me ocurre nada más cipayo que salir a ponerte del lado del Reino Unido simplemente para oponerse al Presidente Javier G. Milei", afirmó Caputo.
El funcionario también aprovechó el episodio para cuestionar al kirchnerismo en su conjunto. Según planteó, el espacio político al que pertenece Fernández habría quedado reducido a "un grupito minúsculo que no representa a nadie al servicio de intereses extranjeros".
El cruce se produce en un momento particularmente sensible para la política exterior argentina. Milei volvió a colocar la reivindicación de la soberanía sobre Malvinas en el centro de su agenda y anunció medidas contra empresas vinculadas con proyectos petroleros en el área, al tiempo que planteó fortalecer la infraestructura militar en Tierra del Fuego. La ofensiva oficial se produjo además después de declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la posibilidad de revisar la posición de Washington respecto de la disputa.
Fernández, sin embargo, buscó disputar la interpretación del Gobierno y recordó que durante su administración también se realizaron acciones vinculadas con la defensa del reclamo argentino. En particular, sostuvo que su Gobierno había impulsado la construcción de una base naval en Tierra del Fuego mediante el Fondo Nacional de la Defensa y cuestionó que Milei presentara determinadas iniciativas como si fueran completamente nuevas.
También reivindicó la continuidad histórica del reclamo argentino ante organismos internacionales. En ese sentido, mencionó la Resolución 2065 de Naciones Unidas, impulsada durante la presidencia de Arturo Illia, como uno de los principales antecedentes diplomáticos de la posición argentina frente al Reino Unido.
La discusión alcanzó además un terreno simbólico. Fernández cuestionó la postura del Gobierno frente a las manifestaciones públicas vinculadas con Malvinas y reivindicó el impacto que tuvo el despliegue de una bandera alusiva a la soberanía argentina protagonizado por la Selección nacional después de un partido.
Para el exmandatario, ese episodio tuvo una repercusión internacional que, a su entender, fue más significativa que algunas de las acciones anunciadas por la Casa Rosada. En paralelo, Fernández cuestionó la posibilidad de que Estados Unidos modifique sustancialmente su relación con el Reino Unido por la cuestión Malvinas. El expresidente sostuvo que Washington y Londres mantienen intereses estratégicos profundos y puso en duda que la administración estadounidense vaya a confrontar con Gran Bretaña por el reclamo argentino.
Fue en ese marco donde lanzó una de sus críticas más duras contra Milei, a quien comparó con el ex mandatario Leopoldo Fortunato Galtieri por considerar que ambos habrían interpretado de manera equivocada el escenario internacional alrededor de Malvinas.
El enfrentamiento entre Fernández y Caputo expone así dos interpretaciones completamente contrapuestas sobre la política argentina hacia las islas. Mientras el Gobierno busca presentar su nueva ofensiva como una profundización del reclamo soberano y una respuesta frente a la explotación de recursos en el Atlántico Sur, el expresidente acusa a Milei de utilizar Malvinas con fines políticos y de presentar como novedosas medidas que, según afirma, ya habían sido impulsadas por administraciones anteriores.
En el medio, la adquisición de los F-16, la política de Defensa, la relación estratégica con Estados Unidos y la disputa diplomática con el Reino Unido quedaron incorporadas a una nueva batalla discursiva entre el oficialismo libertario y el peronismo.
La respuesta de Caputo demuestra, además, que Malvinas dejó de ser solamente una cuestión de política exterior para convertirse nuevamente en un terreno de fuerte confrontación interna. Y mientras el Gobierno busca capitalizar el consenso social que históricamente genera el reclamo de soberanía, sus opositores intentan discutir la forma, el momento y la efectividad de las medidas adoptadas por Milei.
Así, una vez más, la disputa por las Islas Malvinas se instala en el centro de la política argentina. Esta vez, con una particularidad: el conflicto diplomático con el Reino Unido funciona también como escenario de una batalla política doméstica en la que oficialismo y oposición compiten por definir quién representa con mayor legitimidad la defensa de la soberanía nacional.
